Ni san ni sa ni brisa ya
corren mi nube de algodón.
Ni los, ni nos, ni vos ni yo
debemos cargar esta cruz.
Comprender, aceptar.
Hicimos nuestro camino al caminar,
y hoy decidimos frenar acá
no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien,
y ves bien que me salio mal.
No acostumbro a fracasar.
Dijiste hasta acá ya fue me voy,
mi vida no está junto a vos.
Ya me canse que te de igual
si soy feliz o no lo soy.
Comprender, aceptar.
Parecía tan fácil como sumar
tu amor y mi lealtad
mi ternura y tu amistad.
A veces Marte y Venus se llevan mal.
No es cuestión de maldad.
Es duro aprender a amar.
Y acá estoy despidiéndome,
mascando tu rencor, lo sé.
No me quedo más que aceptar,
soy tan culpable como vos.
Yo también deje de regar
la flor de la superación.
Comprender, aceptar.
Prometiste cuidarme sin importar
y hoy ya no importa mi bienestar,
lo importante es tu ansiedad.
Regió mi vida al azar una vez ¿sabés?
No me gusta apostar,
siempre me tocó pagar.
Yo me propuse superar tu ausencia
a pesar del dolor.
Vos preferís no analizar,
seguís en busca del amor.
Comprender, aceptar
Por más gotas de sal que le robe al mar,
por más flores que un rosal.
Hoy nos toca despegar.
Por más gritos de paz, por más soledad
Que hoy castigue mi voluntad.
Por los dos ya no va más.
Y acá estoy despidiéndome
Mascando tu rencor, lo sé.
Estoy confiando que el tiempo nos dirá qué hacer.
Y acá estoy despidiéndome mascando tu rencor, lo se
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que asi estuvo bien.miércoles, 19 de mayo de 2010
Y asi, despues de esperar tanto, un dia como cualquier otro decidi triunfar, decidi no esperar a las oportunidades si no yo mismo buscarlas, decidi ver cada problema como la oportunidad de buscar una solucion, decidi ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidi ver cada noche como un misterio a resolver, decidi ver cada dia como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel dia descubri que mi unico rival no eran mas que mis propias debilidades y que en estos esta la unica y mejor forma de superarlos.
Aquel dia deje de temer a perder y empeze a temer a no ganar, descubri que no era yo el mejor y que quiza nunca lo fui, me dejo de importar quien ganara o perdiera, ahora me importa siemplemente saberme mejor que ayer.
Aprendi que lo dificil no es llegar a la cima, si no jamas dejar de subir.
Aprendi que el mejor triunfo que puedo tener es tener derecho de llamarle a alguien "amigo".
Descubri que el amor es mas que un simple estado de enamoramiento... "el amor es una filosofia de vida"
Aquel dia deje de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empece a hacer mi propia tenue luz de este presente, aprendi que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demas.
Aquel dia decidi cambiar tantas cosas... aquel dia aprendi que los sueños son totalmente para hacerse realidad, desde aquel dia ya no duermo para descansar. Ahora simplemente duemo para soñar.
Aquel dia descubri que mi unico rival no eran mas que mis propias debilidades y que en estos esta la unica y mejor forma de superarlos.
Aquel dia deje de temer a perder y empeze a temer a no ganar, descubri que no era yo el mejor y que quiza nunca lo fui, me dejo de importar quien ganara o perdiera, ahora me importa siemplemente saberme mejor que ayer.
Aprendi que lo dificil no es llegar a la cima, si no jamas dejar de subir.
Aprendi que el mejor triunfo que puedo tener es tener derecho de llamarle a alguien "amigo".
Descubri que el amor es mas que un simple estado de enamoramiento... "el amor es una filosofia de vida"
Aquel dia deje de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empece a hacer mi propia tenue luz de este presente, aprendi que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demas.
Aquel dia decidi cambiar tantas cosas... aquel dia aprendi que los sueños son totalmente para hacerse realidad, desde aquel dia ya no duermo para descansar. Ahora simplemente duemo para soñar.
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Uno aprende que el amor no significa sexo, y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados y al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, extrañaras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo...
Uno aprende que el amor no significa sexo, y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados y al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, extrañaras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo...
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud, nunca la entenderás hasta que se te haya marchitado, pero créeme dentro de veinte años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás de una forma, que no puedes comprender ahora cuántas posibilidades que tenías antes ti y lo lindo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por su mente, de esos que te sorprenden. Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos, a veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos. Guarda tus cartas de amor. Estírate. No te sientas culpable sino sabes muy bien que quieres de la vida. Toma mucho calcio, cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizás te cases, quizás no, quizás tengas hijos, quizás no, quizás te divorcies a los 40, quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra como todos los demás. Disfruta tu cuerpo, aprovéchalo de todas las formas que puedas, no le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuánto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, y tu también te envejecerás, y cuando seas viejos, añorarás los tiempos cuando eras joven. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años, parecerá de alguien de 45. Se cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, y reciclarlo dándole más valor del que tiene. Seamos libres, al fin y al cabo todos los somos
Hay frases que digo siempre. Pero hoy siento que nadie me escucha de verdad.
“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.
“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.
Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas.Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?
Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.
“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.
“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.
Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas.Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?
Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.
Las chicas sin suerte siempre somos espectadoras, nunca protagonistas. Pero se espectador o protagonista depende solo de una decisión.
A las chicas sin suerte nunca nos dan un protagónico, siempre somos nosotras las que tenemos que ir, pararnos en el centro del escenario, debajo de la luz, y decir “acá estoy”.
Las chicas sin suerte vivimos lamentándonos por lo que nos tocó en suerte. Pero cuando nos revelamos, cuando agarramos el toro por las astas, algo empieza a cambiar.
Las chicas sin suerte creemos que somos como una balsa en el mar, a la deriva. Pero podemos nadar, podemos patalear, remar… está bien, tenemos que remar mucho, sí, pero remando llegamos a donde nosotros queremos, no a donde el mar nos lleva. Ya no necesitamos la suerte, porque la suerte la hacemos nosotras.
Las chicas sin suerte nunca somos amadas . Y como no somos amadas las chicas sin suerte tenemos que hacer algo para que nos amen.
Para las chicas sin suerte ser amadas es un trabajo, un esfuerzo.
La suerte de la fea la linda la desea. Pero la fea no tiene suerte, tiene actitud, ella sabe hacer su propia suerte.
Porque es así, los que no tenemos suerte tenemos que ser prepotentes, estirar la mano y agarrar lo que la vida nos mezquina.
A las chicas sin suerte nunca nos dan un protagónico, siempre somos nosotras las que tenemos que ir, pararnos en el centro del escenario, debajo de la luz, y decir “acá estoy”.
Las chicas sin suerte vivimos lamentándonos por lo que nos tocó en suerte. Pero cuando nos revelamos, cuando agarramos el toro por las astas, algo empieza a cambiar.
Las chicas sin suerte creemos que somos como una balsa en el mar, a la deriva. Pero podemos nadar, podemos patalear, remar… está bien, tenemos que remar mucho, sí, pero remando llegamos a donde nosotros queremos, no a donde el mar nos lleva. Ya no necesitamos la suerte, porque la suerte la hacemos nosotras.
Las chicas sin suerte nunca somos amadas . Y como no somos amadas las chicas sin suerte tenemos que hacer algo para que nos amen.
Para las chicas sin suerte ser amadas es un trabajo, un esfuerzo.
La suerte de la fea la linda la desea. Pero la fea no tiene suerte, tiene actitud, ella sabe hacer su propia suerte.
Porque es así, los que no tenemos suerte tenemos que ser prepotentes, estirar la mano y agarrar lo que la vida nos mezquina.

Disfrazando con un beso este vacío que se siente.
Ocultando en el silencio otra mañana indiferente.
Cada uno caminando, en sentido contrario al corazón.
Te extraño, amor
Hace tiempo que se vuelve más difícil comprendernos
La pasión se está dejando y la ilusión desvaneciendo.
Ya no estás en dónde estoy, no vas a dónde voy
¿En dónde está aquel corazón?
Que se moría por una mirada,
Que entre tus brazos solo suspiraba,
Que le bastaba como una caricia
Para curarlo de cualquier herida.
¿Que nos faltaba para enamorarnos?
Convencidos de no separarnos.
Tú y yo jurábamos y nos creía
Que tanto amor hasta nos sobraría.
¿En dónde estás? ¿En dónde estoy? si te quería.
Y es que tengo tanto miedo de perderte en un instante,
Que ya no tenga regreso y sea demasiado tarde.
Ya no estás en dónde estoy, no vas a dónde voy.
¿Dónde está aquel corazón?
Que se moría por una mirada,
Que entre tus brazos solo suspiraba,
Que le bastaba como una caricia
Para curarlo de cualquier herida.
¿Que nos faltaba para enamorarnos?
Convencidos de no separarnos.
Tú y yo jurábamos y nos creía
Que tanto amor hasta nos sobraría.
¿Y en dónde estás?, ¿Y en dónde estoy?, si te quería.
Se nos fue pasando el tiempo
Sin saber que cada día
Se nos olvidó querernos y era todo en nuestra vida.
¿Y en dónde estás? Si te quería.
¿Y en dónde estás?, ¿Y en dónde estoy?, si te quería.
¿Y en dónde estás?, ¿Y en dónde estoy?, si te quería.
¿Y en dónde estás?, ¿Y en dónde estoy?, si te quería.
¿Y en dónde estás?
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