sábado, 15 de septiembre de 2012

La princesa de los espejos - Capitulo 21


Capítulo 21

Por fin había logrado terminar de acomodar toda mi ropa. Por suerte me entro todo en el  vestidor, aunque me quedo un gran espacio para más ropa. Eso solo podía significar una cosa… ¡IR DE COMPRAS!

¿Habrá tiendas de ropa aquí en Whiteland? Quiero creer que si. Al parecer este lugar es como cualquier otra ciudad salvo por el hecho de que tiene un paisaje único y esta lleno de seres sobrenaturales.

Lo único malo de todo esto es que Luna no esta aquí conmigo, ir de compras sin ella no es lo mismo.

- Si tan solo supiera como usar este colgante podría ir a visitar a Luna y a mi madre, podríamos ir de compras juntas…

- No has pasado ni un solo día aquí ¿Y ya tienes ganas de irte?

Me tropecé con una de mis maletas que estaba tirada en el piso y caí de cola al piso por el susto.

- Maldición ¿Y tu quien eres?- grite irritada mientras me levantaba -  ¿Y por que entras a mi cuarto así como si nada?

- Lo siento, es que vi la puerta abierta y entre…

- ¡Eso es mentira! La puerta estaba cerrada –  grite indignada mientras miraba al intruso en mi habitación.

Él sonrío pícaramente.

- Es verdad, entré porque tenía curiosidad y quería conocerte. He escuchado muchas cosas sobre ti y quería comprobar en persona si todo lo que me dijeron era cierto.

- ¿Y que es lo que has escuchado?- pregunte con tono indiferente aunque por dentro me daba un poco de curiosidad.

- Que eras muy linda, y la verdad que tengo que reconocer que me han mentido. No eres linda…

- ¿Y a mi que me importa tu opinión? ¡Idiota! – grite indignada. ¿Y este quien se cree que es para venir a decirme que soy horrible? Si soy horrible es MI PROBLEMA, NO DE ÉL. ESTUPIDO ARROGANTE…

-… eres hermosa.- continuo justo después de que lo interrumpiera.

- ¿Perdón?- dije confusa.

- Había escuchado que eras linda pero eso ni se acerca a la realidad, tú eres hermosa.

Estaba literalmente con la boca abierta, no sabia que responder, estaba sin palabras.

- Te aviso que el estar con la boca abierta no te favorece- comento mientras me guiñaba un ojo.

- Estupido arrogante- murmure.

- ¿Estupido? No ¿Arrogante? Puede ser.

Este tipo estaba sacándome de las casillas, me estaba enfureciendo y mucho.

- Porque mejor no te callas y te vas. ¡Esta es MI habitación, y no eres bienvenido! – le grite furiosa.

- Ey, ey…cálmate bonita, aunque tengo admitir que enojada te ves mas linda.

- ¡Sal de mi habitación! ¡Ahora! – grite mientras lo empujaba para que se fuera.

- Bonita ¿Así vas a tratar a la persona que te esta ayudando? ¿Así vas a tratar al mejor amigo de tu hermano?

Eso hizo que me detuviera al instante…

- ¿Tu eres Urian?- pregunte sorprendida

- Si- contesto con una sonrisa de suficiencia- ¿Y por que motivos me miras así?- dijo molesto- Me da escalofríos…

Yo no podía evitar mirarlo…

- No eres para nada como imagine que serias- comente sorprendida

- ¿Ah, si? ¿Y como te imaginaste que seria?- pregunto muy curioso.

- Te imaginaba como un ermitaño, un bicho raro con mal gusto para vestirse, con anteojos, y por sobre todas las cosas te imaginaba tímido, AMABLE y RESPETUOSO, cosa que tú no eres.

- ¿Y todo eso seria parte de un insulto o un halago? La verdad me perdí con tanta palabrería. ¿Nunca te dijeron que hablas demasiado? Ya me duele la cabeza de solo escucharte… - dijo dramáticamente mientras se agarraba la cabeza como si le doliera.

- Eres un imbecil.

Aunque tenia que admitir que por mas imbecil que fuera era muy atractivo y se vestía muy bien. Era un morocho alto y fuerte. Tenía una cara angelical, con unos ojos grises que te derretían. Una nariz recta y unos labios muy tentadores, lo mas tentador de esos labios era el arito que tenia en el labio inferior. Tenía puesta una remera blanca con escote en V, un pantalón de jean negro y unas zapatillas blancas.

- Esta bien entonces como soy un imbecil y no soy bienvenido en tu habitación me iré… pero te aviso que la información que averigue sobre ti… se va conmigo.

Maldición.

- Espera…- dije resignada. Necesitaba saber esa información.

- ¿Ahora quieres que me quede? Pero que chica mas interesada…

- Creo que empezamos con el pie equivocado. Por cierto ¿Te puedo hacer una pregunta totalmente fuera de lugar?

- Me encantan ese tipo de preguntas- comento con una sonrisa seductora.

- ¿Cómo es posible que puedas tener un aro en el labio? Es decir, supuestamente los seres sobrenaturales sanan rápido entonces como es posible que no se te haya cerrado.

- Por el mismo motivo que tu tienes puesto tus aros, porque me lo hice antes de cumplir la mayoría de edad.

- ¿Es decir que si yo ahora quiero hacerme algún arito nuevo no podría?

- En realidad si podrías, pero seria un poco más doloroso que si te lo hubieras hecho antes de cumplir los dieciocho, ya que tendrían que usar sal para que la herida cicatrice rápido pero sin cerrar el agujero, no se si me explico.

- Si, si. Te entiendo perfectamente. Gracias por explicarme esta duda que tenía.

El me sonrío nuevamente de esa forma tan seductora. Se notaba que no lo hacia para provocarme, le salía naturalmente, esa era su sonrisa. Una sonrisa que te hacia perderte por unos segundos.

-¿A caso estas pensando en ponerte un arito nuevo? Si es así yo te recomendaría uno en el ombligo quedan muy lindos y hasta podría ponértelo yo si quieres…- comento mientras me guiñaba un ojo.

Por un momento sentí un escalofrío recorrerme, por suerte volví rápido a la realidad.

- No estoy interesada, y en caso de que quiera ponerme un arito no necesito de tu ayuda, gracias- dije indiferente.

- Ah claro… para eso no estas interesada pero para que te cuente lo que averigue si lo estas ¿no es así?

Este vampiro realmente lograba irritarme y de la peor manera. Pero aun así lo necesitaba.

- Sabes que si, necesito saber todo lo que sabes.

Él me observo pensativamente.

- Tal vez si me dices las palabras mágicas…

- Uy Dios, realmente estoy tratando de poner lo mejor de mi pero tu realmente logras irritarme como nunca nadie lo ha hecho. ¿De cuales malditas palabras mágicas estas hablando?

Esta vez me miraba sorprendido y divertido.

- Primero me dices que el irrespetuoso soy yo, que no soy amable ni nada por el estilo… y la verdad bonita es que tengo que decirte que tú tampoco eres un caramelo, no me has tratado bien ni un solo momento desde que entre en tu habitación.

- ¿Y no pensaste que tal vez es porque entraste en mi habitación sin avisar?

- Eso lo reconozco y te pido disculpas.

- Disculpas aceptadas, y yo también reconozco que fui muy grosera contigo desde un principio y realmente lo siento.

- Esta bien bonita, ya esta todo arreglado. Ahora vamos a lo que realmente te interesa, la información que tengo sobre tu don.

- ¿Qué es lo que pudiste averiguar?- pregunte muy interesada.

- ¿Te molesta si me siento?- pregunto una vez ya sentado en mi cama.

- Si ya estas sentado no entiendo para que preguntas…- murmure sarcásticamente.

- ¿Ya empezamos de nuevo?

- Lo siento, lo siento… es que simplemente no puedo evitarlo, soy muy impulsiva, primero digo las cosas y después las pienso… lo siento.

Urian me miro con comprensión.

- Somos más parecidos de lo que crees - murmuro- Bueno lo único que pude averiguar sobre tu don es que eres la única que lo posee, o por lo menos de la única que se conoce. No existe ningún registro ni ningún archivo que hable de alguien que tenga esa habilidad, y no solo busque en los datos de los media sangre, también busque en los puros porque tal vez alguno de ellos había manifestado alguna vez ese don y la verdad como dije antes no existe ningún registro que conste de eso.

- Maldición- susurre mientras me dejaba caer al lado de Urian- esto no es nada bueno.

- Lo se, y lo siento por eso. Yo tengo una hipótesis… no se si te interesaría escucharla…

- Si, por favor- suplique mientras lo miraba a los ojos- cualquier cosa que puedas decirme puede ayudarme de alguna manera.

Esta era la primera vez que podía ver más allá de la fachada de un joven lindo y arrogante. Esta vez pude ver a un chico común y corriente, uno con sentimientos, pude ver en el fondo de sus ojos un atisbo de compasión y compresión. Pude sentir que debajo de toda esa falsa imagen que demuestra hay un gran chico. Pude sentir que hay mucho más de Urian por conocer.

- Yo creo que esto puede explicarse por dos razones, te aviso que ninguna de las dos va a ser de tu agrado…

- Eso no importa ya, estoy acostumbrada a escuchar cosas que no son de mi agrado. Llega un momento que hasta te acostumbras a ello- comente resignada.

- Yo creo que la primera opción podría ser que no hay registros porque nunca antes existió un ser con esa habilidad. Y la segunda opción que creo que puede ser la peor de todas pero la mas acertada es que los seres que tuvieron tu habilidad no quisieron que el mundo supiera de ellos, ya sea por miedo o porque alguien superior no quería dar a conocer su existencia.

- No entiendo muy bien la segunda- dije confusa

- Lo que quise decir es que tu don es muy especial y muy importante, es un arma muy poderosa. Tu solo con tocar un objeto puedes saber como murió la persona a la cual le pertenecía, se que eso tiene consecuencias graves para ti como sentir el dolor de esa persona como tuyo, pero aun así es un arma muy poderosa. Los asesinatos no son cosa de ahora, siempre existieron, y se sabe que el poder es una de las razones más importantes por las cuales se mata. Hay gente muy poderosa que tiene sus manos manchadas con sangre, y si existiera una sola posibilidad de que se pudiera demostrar que son culpables ellos perderían todo. Eso significaría dos cosas; una es que los que tienen ese poder se hayan callado por miedo y la otra es que los hayan callado.

- Wow, nunca pensé lo peligroso que podría llegar a ser el tener esta habilidad- dije sorprendida y horrorizada.

- Por eso mismo no le dije nada a nadie de tu don. Si esa información llega a caer en manos de las personas incorrectas, tu vida puede estar en grave peligro.

Ambos nos quedamos un rato en silencio.

- ¿Tienes novio?

-¿Qué?- pregunte desconcertada

- Te pregunte si tienes novio…

- Eso es algo que no te importa- conteste a la defensiva.

- Solo yo puedo decidir si algo me importa o no, así que… ¿Tienes novio?

- No pienso responderte eso. – dije indignada.

- Eso significa que no tienes- comento con una de sus sensuales sonrisas.

- ¡Si que tengo!- contraataque

- Claro, claro, pero yo me refiero a un novio real, de carne y hueso no a uno imaginario.

- Uyy, realmente eres irritante, y si tengo novio y es real.

- ¿Ah si? ¿Y como se llama? – pregunto curioso y muy divertido

- No voy a decirte su nombre- dije en tono indiferente.

- Eso es porque no existe.

- ¡QUE SI EXISTE!- grite

- Entonces dime su nombre.

- NO.

- No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe. No existe…

- ¡Callate! Ya te dije que si existe, solo que no puedo decir su nombre.

En realidad ni siquiera sabía si realmente existía o no, es decir tenía algo con Aydam pero nunca le habíamos puesto un titulo, ni siquiera nosotros mismos sabíamos el significado de lo que tenemos…
Además no puedo decir que tengo algo con Aydam, sea lo que sea que tengamos, ya que el es un demonio y podría meterlo en muchos problemas… preferible mantenerme callada.

- Entonces ¿Por qué no me dices su nombre? Ah ya se… es porque te avergüenzas de él, de seguro que debe de ser horrible, con tres ojos, y muy deforme…

- El no es horrible. El es hermoso, mucho mas hermoso que tu. El único deforme aquí eres TÚ. Yo jamás me podría avergonzar de Aydam. ¡MALDICION!

- ¿Qué clase de nombre es ese? ¿Aydam? Si de seguro es deforme - dijo muy divertido.

- ¡Callate! Y no vuelvas a repetir su nombre.

- AYDAM,AYDAM,AYDAM,AYD….

Me abalance sobre él para taparle la boca con mi mano, y por el impulso termine encima de él.

- Te dije que te callaras. Nadie puede saber de él. Por favor, te lo suplico, no vuelvas a decir su nombre.
Urian me miro muy confuso hasta que se dio cuenta de la situación y de que estaba encima suyo. Antes de que me diera cuenta los roles habían cambiado, ahora era yo la que me encontraba tumbada en la cama con un vampiro muy atractivo encima mío.

Mi respiración era agitada al igual que la suya. No podía evitar mirarlo a los ojos. Sus ojos me tenían hipnotizada y de alguna extraña manera él me miraba como si también algo de mi lo tuviera hipnotizado. El tiempo pareció detenerse.

Urian lentamente acerco su boca junto a la mía, solo unos centímetros nos separaban. No podía hablar, no podía pensar… estaba perdida.

- De seguro te estas muriendo porque te bese….- susurro

Con la voz áspera conteste;

- No- Si…

- Tu boca dice una cosa pero tu mirada dice otra…

- Por favor…-Bésame-… quítate de encima.

- ¿Estas segura que eso es lo que realmente quieres?

- Si…- No


Se me quedo mirando un rato largo… esto era una tortura. Me sentía como hechizada por su mirada…

- Sera mejor que haya una muy buena explicación para todo esto- dijo un Liam muy furioso desde la puerta de mi habitación.

Gracias a Dios… nunca ame tanto a mi hermano como lo hacia en estos momentos.

Urian se levanto lentamente, y para sorpresa mía me ayudo a levantarme.

-Liam… yo..- comencé diciendo pero Urian me interrumpió.

- Amigo aquí no paso nada, lo que pasa es que la inconciente de tu hermanita dejo un desastre su habitación, como veras las maletas están esparcidas por todos lados. Estábamos hablando y me tropecé con una de sus estupidas maletas y bueno fui a terminar por accidente encima suyo…

Liam no era estupido, se había dado cuenta que eso no era lo que había pasado… pero aun así decidió seguir el papel de ingenuo y actúo como si le creyera todo…

- Mi hermanita es un poco descuidada y a veces desordenada.

- Ey, no hablen de mi como si yo no estuviera presente- exclame furiosa- Además no es mi culpa que tengas un amigo tan torpe que no sepa ni por donde mirar- comente mientras fulminaba con la mirada a Urian. Este parecía estar extremadamente tranquilo.

- La culpa fue tuya por el desorden.

- La culpa fue tuya por torpe.

- DESORDENADA.

- TORPE.

- INMADURA.

- IDIOTAAA.

- Eyy, ey, ey, paren de pelar, parecen dos nenes de jardín.

Liam tenia razón, pero no podía evitar el comportarme así teniendo al lado mío a un ser tan irritable.

- El empezó…- dije mientras me cruzaba de brazos y miraba para otro lado. No podía seguir mirando esos ojos…

- Ella empezó...

- ¿Vas a repetir todo lo que yo digo?- le replique furiosa mientras nuevamente lo enfrentaba y lo miraba como una estupida… esos ojos…

Por Dios, ¡PARA XIA!… ¿Acaso tienes un maldito fetiche con los ojos o que? Primero fue Aydam, con esos hermosos ojos verdes y ahora este estupido arrogante con esos brillantes ojos grises… ¡BASTA!¡BASTA!¡BASTA!¡COMPORTATE!

Urian comenzó a reírse, y Liam se contagio de su risa.

- Realmente es muy divertido pelearse con ella- comento entre risas.

- Lo se, vivimos peleando.

Oh no… ahora estaba FURIOSA…

-¡SALGAN YA MISMO DE MI HABITACION! PAR DE IMBECILES….

- Realmente tiene carácter eh…

- Dímelo a mi..

-DIJE QUE ¡SALGAN!…

- Si amigo, mejor vamos antes de que tu hermana se transforme en una arpía y nos arranque la cabeza… mírala como esta, en cualquier momento se transforma. Además tenemos un par de cosas que discutir.

- Xi, cálmate… solo estábamos bromeando, igual ya nos vamos… como dijo Urian tenemos cosas que discutir- comenzó Liam- Amigo creo que tienes razón, esta a un paso de transformarse en algo mucho peor… mejor vámonos, porque te aviso que esta chica cuando pega, te pega fuerte…

Mientras los fulminaba a los dos con la mirada, por fin se marcharon…

- Uyyyyyyy como los odio, hombres tenían que ser… -dije entre dientes mientras me tiraba en la cama y ponía una almohada en mi cabeza, ya que me había comenzado a doler terriblemente.

- Creo que necesito descansar un rato…- susurre antes de caer en un sueño profundo.

La princesa de los espejos - Capitulo 20


Capítulo 20

-¿Como te sientes? – Me pregunto Jez muy preocupada.

- Mucho mejor. No es nada lo que tengo- dije mientras intentaba levantarme. Pero Jez fue más rápida y me impidió que lo hiciera.

- Detente, ¿Estas loco? El medico dijo que necesitas reposo, ni se te ocurra levantarte otra vez porque me veré obligada a tumbarte en la cama nuevamente y si es posible te voy a atar a ella.

- Por Dios Jez, no exageres… no tengo nada, solo fueron unos simples golpes, ya estoy bien.

- ¿Qué no exagere? Tienes una costilla y un brazo roto, tienes el labio partido y estas lleno de hematomas ¿Eso te parece algo que unos simples golpes podrían ocasionar? Esto fue más que una simple pelea de bar, dime ahora mismo que fue lo que te paso…

- El otro termino peor.- dije a la defensiva.

- Eso no lo dudo, pero aun así quiero que me digas que fue lo que te paso.

- Ya te lo dije fue una simple pelea en un bar, eso es todo.

Jez se levanto irritada.

- Aydam estoy cansada, realmente cansada de que me mientas. Al principio pensé que solo necesitabas tiempo hasta que por fin me dijeras lo que te pasaba y te di tiempo suficiente. Anoche llegaste casi muerto… cuando te vi así… sentí que mi corazón se partía. Por favor no me dejes afuera de esto. ¿Qué es lo que te esta pasando Aydam? Desde hace tiempo que no eres el mismo. Acaso ¿estas metido en problemas de drogas, o te juntaste con mala compañía? Sea lo que sea puedo ayudarte a superarlo, solo necesito que confíes en mi…

- Por Dios Jez, ya te lo dije no estoy metido ni en drogas ni ando con mala compañía, la verdad es que me pelee con un tipo en un bar, eso es todo. Fin de la historia.

Los ojos de Jez se le llenaron de lágrimas. Se paro para irse, pero antes de hacerlo me dijo algo;

- Sabes que aun te amo, y me duele saber que no confías en mí. Cuando tengas ganas de hablar búscame, sabes que te estaré esperando…pero no te esperare por siempre.

Me dolía mucho ver como la lastimaba pero no podía decirle la verdad. Nadie podía saber la verdad.

- ¿Te peleaste con Jezabel? - pregunto Cyrene mientras entraba a mi habitación - Acabo de cruzarme con ella en el pasilla y no la vi muy bien que digamos.

- Esta enojada porque cree que no confío en ella, me duele verla así pero ambos sabemos que nadie puede saber sobre esto.

- Me puedo imaginar lo difícil que es todo esto para ti, se que tu y ella tuvieron una historia… debe ser muy difícil el tener que ocultarle cosas, pero por mas doloroso que sea esto tiene que seguir así, ella no puede saber nada. Nadie puede saber nada.

- Lo se madre.

- ¿Todavía la amas?

La pregunta realmente me sorprendió.

-¿Qué? No, por supuesto que no, yo jamás he amado a nadie, yo soy incapaz de amar. Aunque no te niego que siento un gran aprecio por ella, la conozco desde chico.

- Todo el mundo es capas de amar.

- Yo no- dije en una postura firme. Esa era la verdad, yo era incapaz de amar.

Cyrene me miro con ternura y tiernamente me acaricio la cabeza.

- Cariño, todo el mundo es capas de amar, no tienes que ser tan duro contigo mismo. Muy pronto te vas a dar cuenta de lo equivocado que estas.

Sus palabras me dejaron en duda ¿Será que realmente existe la posibilidad de que algún día encuentre a alguien para amar? ¿Será que algún día encontrare a alguien que me ame?

El pensar en esto me trajo una sola imagen a la cabeza… Xia…

Pero eso no es posible, casi ni la conozco, aunque no podía negar que lo que me estaba pasando con esa muchacha jamás me había pasado con ninguna otra. Sentía una conexión muy fuerte. Era difícil de explicar pero sentía como si ella estuviera hecha solo para mí…

- …¿Te sientes mejor?

- ¿Qué? Perdón madre no te escuche.

- ¿Qué si te sientes mejor?

- Ah, si. La verdad es que estoy odiando el tener que estar en cama, sabes que no soporto el tener que estar en reposo sin poder hacer nada.

- Ya sabes lo que dijo el medico, tienes que hacer reposo. Ayer llegaste muy mal herido hijo, por un momento tuve miedo de perderte. Así que hasta que el medico no te de el alta no vas a dejar esta cama ¿Quedo entendido?

- Si- respondí de mala gana.

- Ahora quiero que me cuentes que fue lo que paso realmente. Se que esto tuvo algo que ver con los que intentaron secuestrar a Xia, ahora que veo que estas un poco mejor como para hablar quiero que me cuentes todos los detalles.

- Tienes razón, esto tuvo que ver con los que intentaron secuestrar a Xia.

- ¿Acaso estas loco? ¿Cómo es que fuiste a ver esta gente tu solo? Por Dios Aydam, pensé que eras mas sensato, pero ahora veo que no.

- Madre déjame explicar que fue lo que paso, después puedes sacar las conclusiones que quieras y puedes decirme lo que quieras.

- Esta bien, entonces habla muchacho.

- Xia me dijo que una de las cosas que pudo sacarle a Luna es que el hombre que le había ordenado a Raydmon que la secuestrara era conocido como “El informante”. Para poder sacar un poco mas de información sobre este “Informante” decidí ir por mi cuenta al bar “Laberinto” para ver si podía descubrir un poco más sobre este tipo.

- Por Dios Aydam, ¿Cómo se te ocurrió meterte en un lugar tan peligroso? Sabes que a ese bar va la peor escoria de todos los seres sobrenaturales.

- Por eso mismo fui, porque ese era el lugar perfecto para poder sacar algo de información.

- ¿Y los tipos de ese bar te dejaron así?

- No, la historia no termina ahí… yo llego al bar y antes de que te alarmes no es la primera vez que voy, conozco a algunas personas que frecuentan ese lugar.

- ¡AYDAM!

- Madre déjame terminar la historia, por favor.

Cyrene de mala gana me hizo un gesto para que continuara.

- Cuando llegue a ese bar ¿A que no te adivinas con quien me encontré? Con Raydmon. Obviamente me acerque a él para hablar…

- Para pelear querrás decir- corrigió de mala manera mientras me miraba con reproche.

- Bueno eso también, lo importante es que después de pegarnos un poco le pude sacar un poco de información.

Cyrene se veía un poco sorprendida.

- ¿Qué fue lo que averiguaste?

- Después de unos cuantos golpes Raydmon me dijo que el había sido contratado solo para secuestrar a Xia, y que se comunicaba con un hombre al que se lo conocía como “El Informante”, me dijo que el tuvo la oportunidad de verlo personalmente solo dos veces. Cada vez que lo vio el tipo siempre estaba rodeado de matones, y en una de esas veces el escucho cuando uno de los tipos lo llamaba “Señor Malik”.

- Eso es genial, ya tenemos un nombre.

- Si.

- ¿No te dijo como poder localizarlo? ¿En donde era que se reunían? ¿Cómo lucia ese tipo?

- Con respecto a su apariencia me dijo que era un demonio de pelo negro, parecía estar alrededor de los 30 años humanos, pero ambos sabemos que eso es solo en apariencia, debe tener muchos años más. Lo único que me dio fue el numero de teléfono con el que hablaba con este tipo, pero ya trate de llamar y el numero ha sido dado de baja.

- Eso no importa, dame el número y veré si puedo averiguar algo más. ¿Te dijo algo más? ¿El sabia porque querían secuestrar a Xia?

- No, no pudimos hablar más que eso ya que llegaron unos amigos y bueno la pelea que era uno contra uno se convirtió en cuatro contra uno hasta que mis chicos entraron en acción y la cosa fue más pareja. Eso fue todo lo que le pude sacar.

- Fuiste muy valiente hijo, gracias a la información que le has sacado se nos hará más fácil llegar a la mente que maneja todo eso. Ahora te dejo para que descanses, por más que seas un demonio y sanes con rapidez no eres inmortal y las heridas tardan un poco en sanar. Necesitas ponerte bien.

Cyrene me dio un beso en la frente y estaba a punto de irse cuando freno en la puerta para decirme una ultima cosa. Al parecer todos se acordaban de cosas para decirme justo antes de irse…

- Por cierto ¿Has sabido algo de la muchacha?

- Solo lo que ya sabíamos, esta en Airblack con su hermano y por lo que me dijo esta enamorada del Whiteland como también esta encantada con su nueva habitación.

Cyrene sonrío tiernamente como si se estuviera acordando de algo.

- Ah me olvidaba… dale las gracias a Marvin, él fue quien te encontró inconciente en el piso y te salvo la vida.

Eso me dejo perplejo.

-¿Marvin fue el que me encontró y me ayudo?

- Si querido, tenle un poco de paciencia él no esta pasando por un buen momento, dale tiempo y veras que no es como aparenta ser. Él es una gran persona, ya lo veras…

- Si tu lo dices…- susurre irónicamente.

- Ya lo veras.

- Madre ¿No conoces otra frase que no sea “ya lo veras” o “ya lo sabrás”?

Cyrene me sonrío.

- Descansa Aydam, necesitas hacer reposo para reponerte, ahora mismo me voy a encargar de que te suban algo para comer, mientras tanto quiero que descanses. Te quiero hijo.

- Y yo a ti madre.

Y con esto último se fue dejándome solo con mis pensamientos, muriéndome del aburrimiento y la frustración al tener que estar tirado en esta cama. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

La princesa de los espejos - Capitulo 19


Capítulo 19

-L as cosas se están saliendo de control ¿No le parece, mi señor?

- ¿Por qué lo dices?

- Por lo del viaje de la muchacha a Airblack.

-¿De que estas hablando?- pregunte furioso

El subordinado estaba muy nervioso, podía sentir su miedo como si fuera mío. Haces muy bien en temerme, todos deberían de hacerlo.

- Disculpe mi señor… pensé que… pensé que ya estaba enterado que la muchacha viajo junto a su hermano a la Academia St Claire.

- Maldición, esto no puede estar pasando- dije furioso mientras tiraba mi escritorio a un lado por la furia que estaba sintiendo.- Quiero ver a Malik, dile que venga…

- El señor Malik no se encuen…

- NO ME DIGAS QUE NO ESTA, NO ME IMPORTA SI TIENES QUE IR A BUSCARLO HASTA EL MISMISIMO INFIERNO PERO TRAEMELO AQUI ¡AHORA!

- Sssi, como ust..usted ordene mi señor.

¿Dónde mierda se encontraba ese incompetente en estos momentos? ¿Cómo es posible que la muchacha haya llegado a la Academia?

Cálmate… cálmate, todavía hay tiempo. Todavía hay mucho tiempo…

Empecé a caminar de un lado para el otro, esto no podía estar sucediendo ahora. Malik me había asegurado que se iba a encargar de ella.

- Desde el momento en el que ese incompetente me dijo que el plan de secuestro no había funcionada ahí es cuando tendría que haberme dado cuenta que este inútil no sirve para nada. Jamás tendría que haber dejado algo tan importante como el secuestro de esa abominación en manos de un inútil como Malik. Espero que tenga buenas respuestas para todas mis preguntas porque sino la única cabeza que va a rodar por aquí va a ser la de él.

No puedo permitir que esa cosa  siga viviendo, tendría que haberme apegado a mi plan desde un principio y la tendría que haber matado cuando tuve la oportunidad, ahora las cosas se me van a complicar muchísimo.

No importa… dejemos que esa muchacha disfrute de este tiempo lo mas que pueda, ni bien tenga la oportunidad acabare yo mismo con ella.

- Acabo de ver a uno de tus subordinados salir muy deprisa ¿Se puede saber que es lo que esta ocurriendo aquí?- Maldición, justo en el momento mas oportuno tuvo que aparecer este viejo…- También veo que has hecho una remodelación, ¿Tu escritorio te tenia cansado? – Controla la ira, tienes que controlarte…

Me di la vuelta calmadamente, tratando de mantener la ira bajo control, no podía dejar que Frederick sospechara nada.

- Frederick, sabes como me pongo cuando las cosas no salen como a mi me gustaría que salgan…

- Lo se muchacho, pero tienes que mantener tu ira bajo control, no puedes destrozar toda la casa cuando algo no sale como esperas. Por cierto… ¿Qué paso con la muchacha? ¿Pudieron retenerla?

-No señor, un demonio la ayudo a escapar…

-¿Un demonio?¿Y como es eso posible? ¿Por qué no me dijiste nada de todo esto?

- Es que no quería preocuparlo con estos inconvenientes.

- Bueno no importa, todavía hay tiempo para traerla aquí.

- Eso creo que tampoco será posible, por lo menos por ahora… ella esta en Airblack con su hermano.

-¡¿QUÉ?! ¡¿ME ESTAS DICIENDO QUE ESTA EN EL TERRITORIO DE LOS VAMPIROS?! MALDICION, ¿CÓMO ES ESO POSIBLE? ¡ELLA NO PUEDE ESTAR EN EL TERRITORIO DE LOS VAMPIROS, NO PUEDE!

- Lo se señor, pero no se preocupe… esta vez yo mismo me encargare de la muchacha.

Frederick se quedo un rato pensativo.

- Esta bien, solo recuerda… la quiero sana y salva, no quiero verle ni un solo rasguño, sino te las veras conmigo ¿Quedo entendido?

Maldito viejo, no veo la hora de matarte a ti y a esa abominación.

- Por supuesto. Porque no va a descansar, se lo nota muy cansado.

- No me digas lo que tengo que hacer.

-Lo siento.

- Solo encárgate de traerme sana a esa muchacha, eso es lo único que quiero.

- Frederick disculpa mi atrevimiento pero… ¿Qué interés tienes con esa muchacha?

Por un segundo me miro furioso pero luego supo poner esa mascara de tranquilidad y de falta de interés… como si la muchacha no fuera nada importante. El muy estupido no sabia que yo ya estaba enterado de la verdad…

- Estudiarla, eso ya lo sabes.

- Por supuesto.

- Tengo un par de cosas de las que encargarme, tu ya sabes que hacer… tráeme a la muchacha.

Pasaron un par de minutos después de que Frederick se fuera y alguien toco mi puerta. Era Malik, podía sentirlo..

- Entra.

- Mi señor yo…

- Cállate y escucha. Eres un maldito incompetente, primero dejas un trabajo tan importante como este secuestro en manos de un idiota e inmaduro demonio. ¿A caso eres imbecil? Lo único que tenias que hacer era traerme a la chica eso es todo… ahora la muy desgraciada esta en territorio vampiro, y sabes perfectamente que no podemos entrar ahí. Lo único que has hecho imbecil fue complicar más las cosas…

- Señor…yo se que esta muy disgustado…

- ¿Disgustado? Esa palabra no puede ni definir como me siento ahora, solo tengo ganas de cortarte la cabeza por incompetente.

- Lo se señor, solo le pido otra oportunidad. Esta vez prometo no defraudarlo.

- No lo se… dejemos que el resto de los miembros decidan cual será tu futuro. Por ahora encárgate de que nadie pueda sospechar de nosotros, limpia tu desastre y encárgate de tu incompetente demonio. Lo único que nos falta ahora es que ese idiota pueda abrir la boca. Quiero que lo mates.

- Como… usted ordene.

- Y pobre de ti que falles en esto, ya de por si los miembros no estarán muy contentos con tu primer fallo, no nos hagas enojar dos veces… te aseguro que no quieres hacerlo. Ahora vete y encárgate de limpiar tus errores. ¡Vete!

Ni bien Malik se fue, me encargue de avisar a los demás miembros que necesitamos hacer una reunión inmediata. Las cosas iban a empezar a ponerse muy feas si no nos encargamos de que esta bomba no nos estallara en la cara.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La princesa de los espejos - Capitulo 18


Capítulo 18

 -¿Y ahora que hacemos?- Pregunte mientras sostenía mi colgante en la mano- ¡ESPERA! – Exclame horrorizada - ¿Qué va a pasar con mi ropa? Yo no puedo irme sin ella… ¿Cómo la vamos a llevar? ¿A caso este colgante también sirve para transportar cosas?

- Ay Xia… ¿Estas preocupada por la ropa?

- Por supuesto. ¿O acaso crees que voy a andar con la misma ropa todos los días? La respuesta es NO, por eso necesito mi ropa… ¿Como vamos a hacer para llevarla?

- No te preocupes por tu ropa. Tu ropa va a llegar de la misma manera que llego tu colgante… por correo.

- ¿Y como hacen que el correo llegue si supuestamente nada puede atravesar la capa de magia que protege el lugar?

- Nada que sea humano- corrigió mi hermano.

- Es decir que… ¿Un avión puede llegar a ese lugar?

- Si todos los que van a bordo del avión son seres sobrenaturales entonces si.

- ¿Y porque no vamos en avión entonces?

- Ay hermanita… tu y tus preguntas. Porque el Avión de hoy ya salio, y salio con tu ropa… te lo digo para que lo sepas. Y si no fuimos en avión es porque quiero que aprendas a usar el colgante.

- Ok. Esto… ¿no me va a doler no?

Liam lanzo una carcajada.

- Por supuesto que no, esto no duele nada. Solo vas a sentir un pequeño mareo ya que es tu primer viaje, pero eso es todo.

- Bueno, entonces vamos…

Mi madre y Luna nos estaban observando desde la mesa del jardín, ambas nos miraban divertidas. Yo ya me había despedido de ambas a la mañana, hubo muchas lagrimas y abrazos de por medio, pero por suerte la despedida ya paso y ahora era la hora de viajar. Mientras sostenía el colgante pensaba en el celular que tenía en mi bolsillo, el celular que Aydam me había dado. No había recibido ninguna noticia de su parte. Solo espero que no le haya pasado nada… me muero si algo llego a pasarle. Ayer le había mandado un mensaje contándole los planes que tenían mi madre y mi hermano de mandarme a la Academia, todavía estaba esperando alguna respuesta de su parte… lo que sea, pero jamás me respondió. Tampoco me llamo, y eso que me había prometido que mas tarde íbamos a hablar. Me pase toda la noche mirando el celular esperando que sonara en algún momento, pero nada.

- … ¿Escuchaste algo de lo que te dije recién?- pregunto Liam con cara de pocos amigos.

- Perdón, estaba distraída…

- Y ese es el problema, no puedes distraerte ahora… toda tu concentración tiene que estar en el viaje que vas a hacer. Si no estas del todo concentrada puede que no llegues entera a Whiteland…

- ¿Qué quieres decir con que puede que no llegue entera? ¿A caso puedo perder una oreja en el camino o peor… mi cabeza? – pregunte horrorizada

- Si no estas del todo concentrada puedes perder alguna parte del cuerpo en el camino…

- OH POR DIOS….- grite horrorizada y Liam comenzó a reírse sin parar.

- Es una broma… pero aun así tienes que estar concentrada ya que sino las nauseas van a ser peores…

- IDIOTA- grite mientras le pegaba en el hombro, él seguía riendo.

- Bueno, ahora vamos a concentrarnos en el viaje. Lo único que tienes que hacer es tener la mente en blanco, solo concéntrate en mantener tu mente en blanco que yo hago el resto del trabajo. Lo único que te digo es que no sueltes mi mano ¿Entendido?

- Entendido.

- Bueno empecemos….quiero que cierres los ojos, no pienses en nada… solo respira y siempre mantén los ojos cerrados. ¿Lista?

- Si…

De repente comencé a sentir como el piso comenzaba a desaparecer… una sensación de pánico comenzó a recorrerme.

- ¡LIAM!- grité

- Mantén los ojos cerrados y mantén la calma…

Me aferre muy fuertemente a mi hermano, pasaron unos segundos y por fin esa sensación de vacío desapareció, poco a poco comencé a sentirme de nuevo en la tierra.

- Ya puedes abrir los ojos.

Con miedo fui abriendo mis ojos poco a poco.

- Oh mi Dios…

No podía creer lo que estaba viendo, era el paisaje más hermoso que había visto jamás. Estábamos en la cima de una pequeña colina y desde ahí se podían ver enormes lagos, de diferentes colores. Parecía un mundo de fantasía… era hermoso. También se podía observar que muy abajo había un enorme pueblo.

- ¿Eso es Whiteland? – pregunte asombrada

- TODO es Whiteland. Lo que estas viendo es una pequeña parte de ella. Estamos en Airblack, el territorio de los vampiros. ¿Ves aquel lugar de allí?- pregunto Liam mientras me señalaba lo que parecía ser una enorme mansión…

- Si… ¿Qué es?- pregunte curiosa

- Esa es la Academia St Claire.

- Woow, nunca pensé que seria tan grande. Desde acá se nota que es inmensa- comente asombrada.

- Lo es. Vamos- dijo mientras me estiraba de la mano.

- Espera, ¿Piensas ir caminando?

- No tontita, ¿Acaso no ves la carretera que esta al costado de esta colina?

Ahí fue cuando note que al borde de la colina había una calle que al parecer te llevaba hasta el centro de la ciudad. Y había… AUTOS.

- ¿Hay autos aquí?- pregunte sorprendida

- Ay Xia.. ¿Qué pensabas que este lugar era medieval, que no habría ni electricidad?

- La verdad si… ósea me lo imagina más como un estilo al infierno, fuego por todos lados, demonios de tres cabezas, un lugar oscuro y sombrío… y esto es todo lo opuesto a lo que imaginaba.  Ah y por supuesto imaginaba que no había ni comodidades ni electricidad…

- No todo lo que crees es correcto. Muchas veces se juzga sin conocer primero… Esta es la prueba que no todo es como lo imaginas.

- Si ya me dí cuenta.

Una vez que llegamos a la carretera mi hermano freno un taxi… si un taxi, al parecer también habían taxis por aquí...y le indico que nos llevara a la Academia.

En lo poco que tardo el viaje yo aproveche para ir apreciando lo hermoso que era este lugar, parecía un mundo de fantasías. Cuando por fin llegamos a la Academia, unas enormes puertas se abrieron y nos permitieron pasar. Los jardines de la Academia eran preciosos, había de toda clase de plantas, flores de todos colores. Era un lugar soñado.

El taxi se detuvo justo en la entrada principal. Mi hermano le pago con dinero. Al parecer aquí también se manejaban con dinero. Todo parecía tan normal, salvo la belleza del paisaje que eso se acercaba a la perfección.

La Academia era inmensa, era como una enorme fortaleza de piedra pero con la apariencia de una lujosa mansión. Tenía miles de ventanas, y se notaba que había muchas habitaciones. Estaba tan perdida admirando todo que no me había dado cuenta que había alguien mas con nosotros.

- Bienvenida a la Academia- dijo una hermosa rubia que parecía estar llegando a los cuarenta- Mi nombre es Katya, yo soy la directora de aquí. Tú debes de ser Xia…

- Mucho gusto- respondí mientras le estiraba mi mano para estrechársela.

- El gusto es todo mío- contesto Katya con una sonrisa en su rostro- Liam me contó algunas cosas sobre ti.

Sin poder evitarlo pose mi mirada sobre mi hermano, esté se veía muy tranquilo.

- No te preocupes Xia, aquí conocerás a algunos jóvenes que son como tu, no eres la única media-sangre, no tienes de que preocuparte. Veras que muy pronto este lugar se sentirá como tu casa. Por cierto ya llegaron tus maletas y están en tu habitación.

- ¿Tan rápido llegaron?

- Si hermanita, te dije que las había mandado en un vuelo mucho mas temprano.

- Si lo se, es que no creí que llegaran tan pronto. – dije sorprendida.

- En este lugar vas a sorprenderte seguido- comento Katya con una dulce sonrisa. Parecía una mujer muy agradable.

-Ahora mismo los llevo a la que será tu habitación.

Mi habitación… sonaba tan extraño. Todavía me costaba creer que estaba realmente aquí y que este no era otro de mis sueños.

Mientras íbamos de camino a mi habitación fui observando cada uno de los lugares de la Academia, todo era muy lujoso, parecía un sueño estar allí. Jamás se me habría ocurrido que los seres sobrenaturales pudieran tener tanto dinero.

Por lo que me iba contando Katya la Academia contaba con una enorme biblioteca, un gran comedor en donde no solo servían suministros de sangre sino que también servían comidas para todo aquel que todavía tenia la costumbre de comer. Había una enorme piscina… hice bien en traer mi traje de baño, pensé con una sonrisa. También había un establo con caballos, una sala de recreación en donde tenían computadoras, vídeo juegos, televisores, entre muchas otras cosas mas.

- En la Academia nos gusta hacer sentir a los chicos como en su casa, por eso mismo nos encargamos no solo de enseñarles sino también de darles pequeños gustos para que así no les sea tan pesado el estar lejos de sus familias, y el estar viviendo en su escuela.

- Esto es el paraíso- susurre

- Me alegra saber que te gusta- comento Katya

- Yo sabia que te iba a gustar hermanita, te conozco.

- ¿Gustarme? Esto me encanta.

Ambos me sonrieron.

Al fin llegamos a la que seria mi habitación. Cuando Katya abrió las puertas al principio sentí miedo de que fuera un lugar frío, oscuro y completamente opuesto a lo que era el resto de la Academia, por suerte no fue así. La habitación era hermosa. Había una enorme cama de princesa en el medio. Al costado había un escritorio que hacia juego con todo el resto del mobiliario, y lo más importante… TENIA MI PROPIO VESTIDOR… mis ojos estaban a punto de llorar.

- Pellízcame… creo que estoy soñando.

- Parece que le ha gustado- le comento Katya a mi hermano.

- Le ha encantado, mírala… parece como un niño en una juguetería.

- Bueno querida te dejamos para que termines de acomodarte, mientras que con tu hermano tenemos un par de cosas que hablar ¿Te parece?

- Si me parece perfecto…- conteste embobada mientras recorría mi habitación.

Solo me di cuenta que se habían ido cuando escuche el ruido de la puerta cerrarse. No podía creer lo que me estaba pasando. Esta era la habitación de mis sueños. Tenía hasta un baño propio, con un hidromasaje incorporado, un enorme espejo… una pequeña biblioteca llena de libros y cuando fui a mirar cuales tenían, resulto ser que tenía todos mis libros. Eso me hizo dar cuenta que no estaba para quedarme solo unos días… estaba para quedarme unos cuantos meses.

Esa afirmación al principio no me molesto, ya que estaba enamorada de esa habitación, así  que fui a lo más importante; ordenar todas mis cosas en ese espectacular lugar. Derepente mi móvil sonó.

Era un mensaje de Aydam:

Princesa perdón por tardar en contestar es que tuve unos pequeños inconvenientes. Supongo que ya debes de estar en Airblack, se nos va a complicar vernos…pero nada es imposible. Ya se me ocurrirá una manera para poder verte. Por cierto averigüé un par de cosas sobre “el informante”, cuando nos veamos te las cuento bien en detalles. Te extraño.

- El no se olvido de mi- dije con una boba sonrisa en mi rostro mientras me apresuraba para contestar.

Espero poder verte pronto, tengo muchas ganas de verte. Yo también te extraño y por favor ten mucho cuidado no quiero que te pase nada, tengo miedo de perderte. Por cierto este lugar es GENIAL, no sabes lo que es mi habitación… es todo un sueño, y el paisaje es soñado. Me encantaría que estuvieras aquí para poder decir que tengo junto a mi todo lo que siempre soñé.

Pasaron unos minutos y recibí un mensaje de respuesta;

Has lo mismo que hago yo cuando tengo ganas de verte, cierro los ojos y te imagino a mi lado. Se que no es lo mismo pero por lo menos funciona un poco. Y puedes quedarte tranquila porque jamás me vas a perder. Me alegro que te este gustando nuestro mundo, eso hace las cosas un poco mas fáciles. Muy pronto nos vamos a estar viendo, te lo prometo. Besos. Tu demonio.

- Me muero de amor, me puso “Tu demonio”… como si fuera mío. Es un dulce. Bueno Xia ahora sabes que TU DEMONIO esta bien, así que a trabajar… tenemos mucha ropa que acomodar… - Y con una sonrisa en mi rostro me puse a acomodar mis cosas- Esto no parece tan malo como creí…

domingo, 12 de agosto de 2012

La princesa de los espejos - Capitulo 17


Capítulo 17

- ¡Estupida maleta! Aquí no cabe nada… - dije furiosa. El tema de irme con Liam me tenia muy tensa.

Luna permanecía en silencio mientras me alcanzaba las cosas para poder empacarlas. No tenia ni idea de si llevar mucha o poco ropa ya que nadie me había dicho por cuanto tiempo me iba a ir a vivir a ese espantoso lugar.  Solo sabia que tenia que empacar mis cosas y rápido, porque mañana partíamos rumbo a la academia.

- ¿Xia realmente crees que vas a necesitar esto? pregunto confusa mientras sostenía los tres pares de bikini que me había separado para llevar.

- Por supuesto, además imagínate que tengan una gran piscina y no pueda meterme porque no haya llevado mi traje de baño. Tengo que estar preparada…

- Amiga porque no miras por un segundo todo lo que has separado para llevar, creo que llevas demasiadas cosas que ni vas a usar.

- Preferible llevar de más antes de que me olvide algo que realmente necesite.

- ¿Y que me dices de estos 5 vestidos? Tres de ellos son para usar en la noche ¿Piensas que te vas de fiesta o que? ¿De verdad crees que vas a poder usarlos?

Luna tenía razón, estaba llevando demasiadas cosas… pero aun así no podía escoger entre esos vestidos, los amaba a todos por igual.

- Te llevas 32 remeras… ¡LAS CONTE! Por Dios Xia… y ni hablar de los pantalones, los shorts, las polleras… y eso que ni empezaste a separar los zapatos… MINIMO VAS A NECESITAR COMO 5 MALETAS PARA TODO ESTO- Dijo de modo exagerado mientras señalaba la montaña de ropa que había sobre mi cama.

- Ya te lo dije, prefiero llevar de más antes que olvidarme algo.

Luna hizo un signo de resignación y siguió alcanzándome las cosas para empacarlas.

Por fin tenía todo empacado. Luna se había equivocado, no necesite 5 maletas, sino que necesite 4 maletas de las enormes y un bolso de mano en donde llevaba las cosas más importantes como mi celular, algunos de mis maquillajes, mi billetera, y cosas indispensables para las mujeres.

Cuando apenas había subido a mi cuarto para comenzar a empacar aproveche para mandarle un mensaje a Aydam y contarle lo que había ocurrido. Hasta el momento no me había respondido el mensaje, pero esperaba que lo hiciera y pronto.

Estábamos con Luna sentadas en el living cuando mi madre entró y se nos sentó en frente.

- ¿Ahora que? – pregunte irritada. Lo único que faltaba era que me dijeran que no iba a poder llevarme mi ropa para que así de una vez por todas me terminara de agarrar un ataque…

Mi madre me miro furiosa.

- ¿Te parece que ese es el tono para hablarle a tu madre?

- Lo siento mamá, es que todo esto me tiene de los nervios. No es justo que desquite mi enojo contigo, se que estas haciendo lo que crees que es mejor para mi… pero aun así eso no quita que lo odie.

- Lo se cariño, pero como bien dijiste, esto es lo mejor para ti en estos momentos. Sabes que tú eres lo más importante que tengo en esta vida, y si algo llegara a pasarte yo no podría vivir con eso…

Me acerque para abrazarla.

- Lo se mama, y te amo por eso.

- Yo también te amo mi pequeña.

- ¿Qué es lo que venias a decirme?

- A ti nada, en este caso venia a proponerle algo a Luna.

-¿A mi? – pregunto Luna confusa.

- Si querida, a ti.

- ¿Qué es lo que querías proponerme Constanza?

Mi madre tenía una sonrisa rara en su cara.

- Como veras ahora que Xia se va a pasar algún tiempo junto a su hermano, yo me voy a quedar muy sola en esta casa… y me estaba preguntando si te gustaría quedarte a vivir aquí conmigo…

- ¡SI! Eso es perfecto madre, me encanta la idea… Luna di que si…

- No se que decir- susurro Luna perpleja

- Solo tienes que decir que si…

- ¿De verdad quieres que me venga a vivir contigo?

- Luna tu eres como una hija mas para mi, y se que en tu casa no la estas pasando nada bien, además de que ya eres mayor de edad. Ahora puedes decidir por ti misma, y me encantaría que escogieras venir a vivir conmigo en lugar de irte a quien sabe donde…

- ¿Cómo sabias que…?

- Se muchas cosas querida, el instinto maternal lo predijo.

- ¿De que están hablando?- pregunte confusa

Ambas se miraron por un rato largo hasta que Luna agacho la mirada.

- Luna no pensaba volver a su casa, ella tenía planeado irse a quien sabe donde con su novio Kevin, pero después de todo lo ocurrido sus planes se vinieron abajo y para no tener que volver a su casa tenía pensado escaparse.

- ¿Es eso verdad? – le pregunte confusa y a la vez un poco enojada. - ¿Tenias planeado irte sin decirme nada?

Luna me miro con los ojos llorosos, se la notaba muy apenada por todo eso.

- Es verdad. Después de todos los problemas que te cause creí que lo mejor era irme para siempre de tu vida, además de que era la excusa perfecta para poder animarme de una vez por todas a irme de casa.

-Luna…

- No por favor, no digas nada, se que vas a decirme que lo de anoche no fue mi culpa pero yo siento que si…

- Luna ya hablamos de esto, no tuviste la culpa, solo fuiste una victima mas en todo esto. No se que es lo que me molesta mas, si el saber que mi mejor amiga se iba a escapar sin decirme nada o que se sigue culpando por algo de lo cual no tuvo ningún tipo de culpa…

-¿Entonces Luna aceptas mi propuesta? Piensa que me estarías haciendo un favor ya que odio el tener que quedarme sola.– dijo mi madre mientras le guiñaba un ojo.

- Ambas sabemos que el favor me lo están haciendo a mí, porque realmente no quiero volver a mi casa como tampoco quiero irme, pero como ahora ya tengo otra opción… esta bien, me voy a quedar.

Tras escuchar que Luna había aceptado quedarse me abalance para abrazarla.

- Gracias a las dos.

- No tienes nada que agradecer, y bueno ahora me voy a prepararte una habitación…- comento mi madre mientras se paraba para irse.

- Madre, espera.

- ¿Que pasa cariño?

- Dale a Luna mi habitación, allí se sentirá mucho mas cómoda que en cualquier otra, además esta acostumbrada a dormir allí por todas las noches que se ha quedado a dormir…

- No Xia, no puedo aceptar eso. Ya es demasiado con me permitan quedarme en tu casa. No podría usar tu habitación. Me sentiría mucho más cómoda en la habitación de invitados...

- Ayy Luna..

- Xia déjala tranquila, si se siente mas cómoda en otra habitación no hay problema; yo le preparo la habitación de invitados. Pero por favor deja de presionarla no vaya a ser que por tus presiones decida irse a otro lado.

- Esta bien, mi mamá tiene razón. Si quieres quedarte en la habitación de invitados entonces quédate en la habitación de invitados.

- Gracias

Mi madre estaba a punto de irse cuando se dio vuelta para decirme algo.

- Cariño me olvidaba de decirte que Liam quiere hablar contigo, te esta esperando en el jardín.

- Esta bien mamá gracias por avisarme. Voy a ver que es lo que quiere mi hermano.

Liam estaba sentado en el borde de la pileta. Me acerque a él y me senté a su lado.

- Me dijo mi madre que querías hablar conmigo.

- Así es…

-Mira si vas a hablarme sobre lo malo que son los demonios y todo eso solo te digo que te ahorres las palabras, no vas a cambiar mi manera de pensar o mi manera de ver a Aydam…

Liam me miro por un rato, lo hizo de una manera rara… como si estuviera triste, pero a la vez enojado… no se como explicar, era raro.

- No Xi, esta vez no voy a hablarte de demonios. Estoy cansado de discutir…

Eso no me lo esperaba,  pensé que iba a seguir peleando conmigo sobre los demonios.

- Yo también estoy cansada de discutir. Pero si no vamos a hablar sobre eso entonces… ¿De que vamos a hablar?

- De Whiteland.

- ¿Whiteland? ¿Y eso que es?

- Es un lugar.

- ¿Un lugar?

- Si, seria algo así como un país. Es un lugar que tiene sus propios gobernantes, sus propias leyes, su propia gente. Es el único lugar en donde podemos ser uno sin tener que matarnos unos a otros. El único lugar donde podemos ser nosotros mismos sin tener que preocuparnos del ojo humano.

- ¿Me estas diciendo que los seres sobrenaturales tienen su propio mundo?

- Si. Y ahí es donde queda la Academia, por eso mismo tú no podías ir a visitarme, los humanos no pueden entrar.

-¿No pueden entrar por que no los dejan o por que simplemente NO PUEDEN?

- No los dejan, pero aun así físicamente les es imposible entrar.

- ¿Y como es eso posible?

- Hace miles de años los seres sobrenaturales necesitaban de un lugar en donde pudieran ser ellos mismos, ahí fue cuando crearon Whiteland. La historia es demasiada complicada como para contarla, pero voy a hacer mi mayor esfuerzo para que la puedas entender.

- Esta bien…

- En Whiteland es el único lugar en donde pueden convivir TODAS las criaturas sin poder hacerse daño alguno. Ahí es donde se encuentra el Consejo general, que esta formado por un representante de cada especie. Como ya sabes cada especie tiene su propio Consejo formado por miembros de su misma especie y el presidente de cada uno de los Consejos es el que integra el Consejo General. Whiteland es como una ciudad neutra. Algo parecido a como el club al que fuiste. Hay muchos lugares neutros esparcidos por todo el mundo.

-¿Y como es que este lugar no aparece en el mapa? ¿O como es posible que nunca haya sido descubierto o expuesto por los humanos?

- Eso es por la magia.

- ¿Magia?- pregunte confusa

- Si, Whiteland esta protegido por magia. Por eso es que ningún humano ha podido llegar allí, porque la magia no se los permite, los hace cambiar de rumbo, pero hay veces en las cuales el intento de los humanos por cruzar es tan fuerte que cuando tratan de cruzar el límite simplemente desaparecen.

- Wow, esto que me estas contando es realmente impresionante. Es increíble las cosas que la magia puede llegar a hacer.

- No tienes ni idea de todo lo que la magia puede lograr.

- ¿Entonces en esta ciudad viven diferentes especies?

- Exacto. Pero como no todas las especies estaban de acuerdo con tener que  convivir todos juntos entonces se fueron subdividiendo territorios de Whiteland y cada uno de ellos fue repartido para cada una de las especies.

- ¿Seria algo así como que Whiteland es el país y lo dividieron en estados?

- Algo así. Como sabrás hay muchas especies por lo tanto hay muchos territorios. En esos territorios solo esta permitido pasar si eres parte de la especie. En el territorio de los vampiros es donde se encuentra la Academia St Claire.

- ¿Y donde es que queda este lugar?

- ¿Alguna vez has oído hablar del Triangulo de la Bermudas?

- Esto tiene que ser una broma. ¿Me estas diciendo que este lugar se encuentra en el famoso Triangulo de las Bermudas?
- Ahí mismo.

- Oh por Dios… esto realmente parece sacado de algún libro. Es casi imposible de creer.

- Lo se… lo que para los humanos puede ser irreal, un cuento, una fantasía… para nosotros es mas real de lo que crees.

-Ahora entiendo como es que se han perdido muchos aviones y barcos en ese lugar. Era todo por culpa de la magia que lo rodeaba, para que así nadie pudiera atravesarlo. ¿Y como es que vamos a llegar allí?

- De la misma manera que utilice para llegar hasta aquí. Con magia.

- ¿Puedes hacer magia?

Liam me sonrío y me mostró un pequeño colgante.

- Solo los brujos pueden hacer magia, pero cada ser sobrenatural posee uno de estos colgantes. Es un colgante que esta hechizado para que así podamos ir y venir de Whiteland las veces que queramos. El tuyo me llega mañana.

Ese colgante me parecía muy familiar…

- ¿Me prestas tu colgante? Quiero ver una cosa…

Liam me dio el colgante y al segundo que lo tuve en mi mano tuve una sensación extraña. Fue como una ola de poder que me envolvía. Un poder que provenía de ese colgante. El colgante era de una forma rara, tenia como varios símbolos adentro de un triangulo invertido, uno parecía como el símbolo del infinito, los otros eran como letras raras… era muy difícil de describir… pero aun así me era muy familiar. Yo este colgante lo había visto en algún lado…

- Ya recuerdo… este colgante lo tenia puesto el demonio que trato de secuestrarme. ¿Qué significa este símbolo?

- Este es el símbolo de Whiteland, si el demonio que trato de secuestrarte lo tenia eso significa  que él tiene que estar viviendo allí. Debe de estar en el territorio de los demonios.

- Ahora ya sabemos a donde se fue cuando desapareció.

- Aun así esta en el territorio de los demonios, jamás podremos encontrarlo si se esta escondiendo allí, la única manera que tenemos es exponer todo esto al Consejo para que ellos se encarguen de omitir una orden en contra de este demonio en el Consejo General.

- Liam necesito pedirte algo…

- Dime.

- Cuando expongamos todo esto al consejo quiero que me prometas que vas a dejar afuera de toda la situación a Aydam. Por favor no quiero que él se encuentre involucrado en todo esto y mas aun cuando el también es un demonio. Por favor tenemos que dejarlo afuera de esto.

Liam se levanto enojado.

- No puedo hacer esto, él puede estar metido en todo esto. El Consejo debe saberlo…

- Por favor Liam, por lo menos dame tiempo. Por ahora no digamos nada… por favor – suplique.

- ¿Tiempo para que? ¿Para verlo? ¿Para hablar con el y advertirle? Por Dios hermanita no seas tan ingenua.

- Solo te pido tiempo para demostrarte que él no tiene nada que ver en todo esto.

- ¿Y como piensas hacer eso? ¿Cómo piensas demostrarme eso, cuando tienes prohibido comunicarte con él?

- No lo se… solo dame tiempo ¿Si?

- Esta bien, por ahora no voy a decir nada mientras tú te mantengas alejada de él. Promete que no le hablaras, que no lo veras… y yo te doy mi palabra que no lo mencionare.

Sabía que lo que estaba por hacer no estaba bien, pero tenía que hacerlo por Aydam. Tenia que hacerlo para mantenerlo afuera de todo esto.

- Te… lo prometo. – susurre.