jueves, 22 de septiembre de 2011

La princesa de los espejos - Capitulo 12



Capítulo 12



Tan dulces… sus labios eran tan dulces… No se porque la bese pero lo hice.

Se que lo que hice estuvo muy mal por muchas razones pero simplemente no pude evitarlo, tenía que probar esos labios no podía aguantar un segundo mas.

Cada vez que veía una lágrima rodar por su bello rostro sentía una fuerte opresión en mi pecho, como si su dolor fuese mi dolor.

No me gustaba verla así, quería borrar cada una de sus lágrimas con un tierno beso. Y el tenerla abajo mío no ayudaba en nada, el sentir su respiración sobre mi piel, el calor de su cuerpo junto al mío y el tener su boca a tan solo a unos centímetros de la mía…

Al principio solo la bese para calmarla un poco o eso fue lo que me dije a mi mismo para no querer reconocer que la había besado porque realmente deseaba hacerlo.

Esto que me estaba pasando con Xia nunca me había pasado con nadie, y eso que había estado con muchas mujeres, tanto de la raza humana como de otras razas también, pero con ella era diferente… era algo difícil de explicar pero se sentía diferente.

Al principio fue solo un roce de nuestros labios pero después el beso se volvió más profundo y apasionado.

No se por cuanto tiempo estuvimos besándonos pero aunque hubieran sido horas, no hubieran sido suficientes…

Me separe muy lentamente de ella, y nos quedamos un rato en silencio. Solo mirándonos.

- Luna - dijo apenas en un susurro

- Lo se…

Me levante muy deprisa, y la ayude a levantarse. Aun cuando estuvimos de pie seguía sosteniendo su pequeña mano. Al parecer no le molestaba que la tuviera agarrada de la mano ya que en ningún momento intento soltarse.

Cuando Xia termino de acomodarse la ropa hable nuevamente;

- Vamos por tu amiga - dije mientras la dirigía hacia la puerta del club.

Una vez dentro del club la frene y me acerque lentamente a ella para decirle algo pero cuando estuve a centímetros de su oído y pude sentir su perfume sentí que me volvía loco. Tenia ganas de besarla nuevamente, estrecharla fuertemente en mis brazos y no soltarla jamás. Pero en vez de eso solo le dije;

- No te apartes de mí ni un segundo, deja que yo me encargue de todo ¿Entendido?

Por un momento pensé que mi voz iba a salir ronca por todas las sensaciones que estaba sintiendo pero no se como pude hablar firmemente y sin problemas… aunque por dentro tenia miles de sensaciones nuevas.

Me pareció sentirla temblar por un segundo como si un escalofrío le hubiera recorrido por todo el cuerpo, como si el tenerme tan cerca también le estuviera afectando a ella…pero eso no es posible.

- Si- contesto suavemente

- ¿En donde esta tu amiga?- pregunte

Ella se quedo pensando antes de contestar;

- Ella se quedo en el VIP con su novio… Kevin-  quedo perdida en sus pensamientos hasta que por fin hablo mientras me miraba fijamente y note que había un dolor muy profundo escondido en sus ojos- ¿Crees que el pueda tener algo que ver con todo esto?¿Es posible que Kevin allá planeado todo esto con Ayd?¿Será un demonio?....

- No lo se- le dije con compasión y añadí- Pero cuando lo vea te diré con seguridad que es.

-¿Qué a caso tienen un radar para detectar a seres sobrenaturales?- pregunto divertida

- No es un radar. Pero podemos sentir la esencia de cada ser y cada raza tiene una esencia diferente.

- ¿Cuándo hablas de esencia… te refieres a su olor?- pregunto mientra hacia una mueca y eso me saco una sonrisa. Se veía muy linda en este momento.

- No solo su olor… su esencia. Cada raza tiene su propia esencia. Nosotros definimos la esencia de un SER al conjunto de cosas que hacen que el SER sea lo que es. Seria como poder sentir el aura mas su aroma… no se como explicarlo para que lo entiendas- dije mientras me tocaba el pelo, un gesto típico que hacia cuando me trababa.

- Ah, creo que entendí. ¿Seria algo así como que tienen un sexto sentido?

- Se podría definir de esa manera. Cada raza tiene su propio aroma, su propia aura y sus propias características. Todas las razas pueden sentirse y distinguirse entre si, y mas cuando son de la misma raza porque serian algo así como “Hermanos”. Al parecer tu eres demasiado nueva en todo esto, por eso no sentiste que Raydmon era un demonio, pero con el tiempo aprenderás a sentir cada esencia de cada raza. Algunos tienen la habilidad de poder ver el aura de cada ser, pero así no es como funciona este “radar” como tu lo llamas. Al estar cerca de otros puedes sentirlo, no lo ves… solo lo sientes.

- ¿Y como es mi esencia?- pregunto curiosa.

Esta pregunta me dejo sin saber que responder.

- Tu esencia es diferente…-comencé- se puede sentir que eres en parte vampiro y se siente algo mas… y no tiene nada que ver con que seas mitad humana, yo he sentido a varios que son media-sangre pero en tu caso es diferente. Tú eres diferente…

- Oh mierda, otra cosa más anormal que tengo. Ni siquiera puedo tener una maldita esencia igual a la de los demás media-sangre, noooo la mía TIENE QUE SER DIFERENTE, YO TENGO QUE SER DIFERENTE... al parecer no soy ni siquiera “normal” dentro de un mundo ANORMAL.

- Ey cálmate…

- ¿Me pides que me calme? Simplemente no puedo. Todo en mi vida tiene que ser DIFERENTE, HASTA UNA MALDITA ESENCIA ¡¿QUE DEMONIOS ESTA PASANDO CONMIGO?!

Ya estaba comenzando con un nuevo ataque de histeria. La agarre de los hombros y la obligue a mirarme.

- Mírame.

-No, suéltame Aydam.

- ¡XIA! ¡MIRAME!

Lentamente ella me miro.

- No tiene nada de malo ser diferente.

-¿Y tu que sabes de lo diferente?- dijo con una tierna mueca- tu eres un demonio normal, no eres mitad demonio mitad otra cosa…

Sin darme cuenta de lo que estaba haciendo le agarre suavemente la cara y muy lentamente me acerque a sus labios… y le di un tierno beso.

Cuando me aparte un poco para poder mirarla a los ojos le dije;

- A mi me gustas así como eres… DIFERENTE. Aunque parezcas un poco histérica y media loca, no cambiaría ni una sola cosa de ti.

- Ni siquiera me conoces…- dijo en un susurro.

- Se todo lo que necesito saber. Y eso es suficiente para mí.

Cuando me di cuenta de lo que había dicho y lo que había hecho tenia ganas de matarme a mi mismo por idiota… genial, simplemente soy un idiota ¿Qué esta pasando conmigo?

Comencé a hablar nerviosamente mientras me tocaba el pelo y estaba a punto de girarme, ya que no podía seguir mirándola a la cara después de confesarle que me gustaba.

- Mejor vamos a buscar a…

- Tú también me gustas.

Esto me dejo sin palabras ¿Yo le gustaba? sabia que le parecía sexy, pero te puede parecer sexy una persona y aun así no gustarte… y ella dijo que le gusto.

- Me gustas, y tampoco cambiaria nada de ti… ni siquiera la parte de demonio- dijo con una sonrisa.

Nuevamente nos quedamos los dos en un silencio incomodo y antes de que las cosas se pusieran mas incomodas o antes de que terminara atrayéndola hacia mis brazos para besarla sin parar era mejor que cambiara de tema.

- Em… ¿Dijiste que la ultima vez que viste a tu amiga fue en el VIP?

La pregunta la tomo un poco por sorpresa y la dejo confusa hasta que volvió de nuevo a la realidad.

-¿Qué?... ah si ¿Luna? Si estaba en el VIP.

- Bueno entonces vamos a buscarla, empecemos por el sector VIP. No te separes de mí ni un segundo, necesito tenerte siempre a la vista, y por favor… deja que yo me ocupe de las cosas.

- Como TÚ digas- dijo con sarcasmo.

- Xia te estoy hablando en serio.

-Si si, lo se… esta bien voy a permanecer siempre a la vista y voy a dejar que tu te encargues de todo.

- Entonces vamos a encontrar a Luna.

Nos dirigimos hacia el sector VIP, cuando los de seguridad me vieron se hicieron a un lado y nos dejaron pasar al instante. Empezamos a mirar en las mesas y al parecer no había rastro de Luna por ninguna parte.

- No esta aquí- dijo Xia con un poco de pánico en la voz

- No te preocupes, la vamos a encontrar- dije para reconfortarla aunque yo tenia mis sospechas de que Luna tenia mucho que ver con todo esto- ¿No puedes mandarle un mensaje a su celular o llamarla?

- No - dijo con irritación- cuando me fui con Ayd deje el tapado y mi celular se encontraba en el…

- Por suerte yo tengo mi celular - tome mi celular y se lo pase para que llamara a su amiga.

Rápidamente tomo el celular de mis manos y comenzó a marcar. Llamo unas cinco veces y siempre iba al buzón de voz. Note que estaba cada vez más preocupada y no me gustaba verla así. De hecho no me gustaba verla de ninguna manera que no sea sonriendo. Solo quería verla feliz. Hacerla feliz… y eso no tenia sentido. Mi deber es protegerla, no darle felicidad… Pero aun sabiendo eso no quería verla preocupada…

- Puede que no escuche el celular por la música.

- Puede ser…- dijo poco convencida

Cuando me entrego el celular lo guarde y le dije;

- No te preocupes el Club es grande, puede estar en otro lado.

Esta vez Xia no contesto, justo en ese momento fue cuando vi a Avery.

- Avery- lo llame y este se giro al instante, cuando nos miro lo hizo de una forma muy rara, en realidad estaba mirando a Xia de una manera rara y eso no me agradaba.

- Aydam, hace tiempo que no te pasabas por el club- dijo mientras se acercaba a nosotros. Xia había estado perdida en sus pensamientos hasta que vio a Avery.

- ¿Has visto a Luna?- pregunto a toda prisa mientras se acercaba mas a él.

- ¿Qué haces tu con ella? ¿Ya te olvidaste de Jez?- pregunto Avery curioso.

- Ese no es asunto tuyo- le respondí rápidamente - y respóndele a la joven ¿Has visto a su amiga?

Avery me seguía mirando curioso y entretenido;

- Si, estaba con un hada…

- ¿Un hada?- pregunto Xia confusa- ella estaba con su novio, Kevin…

- Por eso mismo- dijo Avery entretenido- ¿O a caso no sabias que hay hadas hombres?

- ¿Un hada?- volvió a preguntar confusa.

- Si un hada- respondí

- Mierda… así que las hadas también existen - obviamente volvió a pensar en voz alta.

- ¿Sabes a donde se fueron él hada y la humana? – le pregunte.

- No

- ¿Y podrías averiguarme a donde se fueron?

- Ya te lo averiguo- contesto con una sonrisa.

- Gracias- le dije

Avery asintió con la cabeza mientras hablaba por el auricular con los de seguridad del club. Pasaron unos segundos antes de que nos respondiera.

- Uno de seguridad me dijo que los vio irse hace unos 5 minutos hacia los reservados de arriba.

- Entendido.

- Me debes una.

Asentí con la cabeza mientras tomaba de la mano a Xia para dirigirnos a los reservados.

Cuando estábamos solos en las escaleras Xia por fin hablo.

- ¿Quién es Jez? – pregunto con curiosidad y ¿celos?

- Nadie

- ¿Nadie?- pregunto irritada - ¿NADIE?.. NO TE CREO ¿QUIEN ES JEZ? ¿TU NOVIA?

- Mujer… ¿por que suenas tan enojada? me haces pensar que tienes celos – dije con una sonrisa.

- SI, ESTOY CELOSA- dijo irritada- ¿ALGÚN PROBLEMA CON ESO? Y DEJA DE SONREIR COMO UN IMBESIL… y para tu información no se por que me siento de esta manera- esto ultimo lo dijo tanto para si misma como para mi- es raro, nunca en mi vida me había sentido de esta así.

Se la veía muy irritada y confusa… es bueno saber que no soy el único confundido aquí.

- Tranquila, Jez es solo una amiga.

- ¿Solo una amiga?

-Si… y también mi exnovia.

- Ah… ahora ya entiendo todo- dijo enojada- ahora entiendo porque no me querías decir desde un principio quien era Jez, es porque obviamente sientes algo por ella ¿no es así?- me acuso- Eres un idiota, igual que todos los hombres…

Estaba celosa… MUY CELOSA y esto me divertía muchísimo.

- DEJA DE SONREIR ¡ESTUPIDO!- dijo muy enojada mientras me pegaba en el brazo.

- Auch… - dije mientras me frotaba donde me había pegado - pegas demasiado fuerte para ser mujer.

- ¿TE MOLESTA?¿CON ESO QUISISTE DECIR QUE ME COMPORTO COMO UN HOMBRE?- grito irritada- CLAROOO DE SEGURO JEZ SE COMPORTA COMO UNA PRINCESA… MEJOR VETE CON ELLA.

Jez siempre había tenido ataques de celos por mí pero todos me irritaban. El ver a Xia celosa no solo me divertía, sino que me hacia sentir una cierta calidez que nunca antes había sentido, me sentía importante… no podía creer que una mujer así sintiera celos por alguien como yo.

Si solo conociera a Jez se daría cuenta que de princesa no tiene nada, puede tener la apariencia de un ángel, pero era una demonio, muy vengativa e irascible.

Dios…se ve tan hermosa cuando esta celosa.

- DEJA DE REIRT…

Sin poder evitarlo la atraje a mis brazos y la bese. Nunca antes había callado a nadie con un beso, pero creo que a partir de ahora lo voy a hacer mas seguido, y más si al hacerlo me voy a encontrar con esa mirada de confusión tan linda.

Toda la ira que sentía hacia mi o hacia Jez me lo demostró con su respuesta a ese beso. Al principio estaba sorprendida, pero ahora me estaba besando ferozmente.

Nunca me voy a cansar de besarla…

Después de la ferocidad llego la ternura… a todo esto ella me tenia a mi contra la pared de la escalera. Estuvimos un rato largo besándonos, hasta que muy lentamente Xia se alejo de mí, y rápidamente aparto la mirada.

- Vamos por Luna…- dijo mientras miraba hacia otro lado.

- Jez no me importa. La verdad es que ella no significa nada para mí. Solo es una amiga… es la única amiga que tengo…

- ¿Por qué me dices todo esto?- pregunto mientras me miraba a los ojos con una expresión que no pude descifrar.

- Porque quiero que sepas que la única mujer que realmente me importa eres tu. No se como paso, pero eso es lo que siento. Como te dije hoy, realmente me gustas. Y esto que me esta pasando contigo nunca me paso con nadie…

- ¿Ni siquiera con tu antigua novia… JEZ?

- Ni siquiera con ella…

Me quedo mirando un rato largo mientras internamente estaba debatiendo algo…

Me sonrío… y cuando la vi sonreír mi corazón comenzó a latir muy rápidamente.

- Siento el haberme puesto así de histérica, no se que me esta pasando. Yo nunca fui así… y la verdad que tantas sensaciones nuevas me están perturbando. Es como si nunca hubiera tenido ningún sentimiento y de golpe me vinieran todos las emociones juntas… es algo abrumador. Y la verdad no se como manejarlo, creo que puede ser algo relacionado con el tema que me estoy por convertir en mitad vampiro…

- No se si tiene algo que ver tu sed de sangre, pero lo que si se... es que a mi me esta pasando lo mismo.

Tome sus delicadas manos.

- Xia me encantaría que juntos pudiéramos descubrir lo que nos esta pasando.

- A mi también.

Cuando escuche esas palabras mi corazón comenzó a latir rápidamente de nuevo… acerque sus lindas manos a mis labios, y le di un tierno beso en cada una de ellas.

- Vamos a buscar a tu amiga… y después vemos como manejamos estas nuevas sensaciones.

- Vamos.

Llegamos hasta los reservados, y comencé a mirar en cada uno de los cuartos, algunos estaban vacíos… y otros no… pero mejor no hablar de eso.

- Este es el ultimo cuarto que nos queda por revisar… por favor quédate detrás mío, y no hagas nada estupido, deja que yo me encargue.

- ¿Yo?¿hacer algo estupido?- pregunto con una mirada angelical de “yo soy una chica buena”

- Si, tu. Eres demasiado impulsiva…

- Okeeey…entendí, y esta bien… no voy a hacer nada estupido.

Asentí con la cabeza y me metí en la habitación con Xia detrás de mí…











lunes, 5 de septiembre de 2011

La princesa de los espejos - capitulo 11


Capítulo 11


-Wow… esa si que es una forma dramática de desaparecer- comente en modo de broma. En mis momentos de histeria tenía solo dos formas de afrontar las cosas, una era seguir mi instinto natural de asesina y la otra era tratar de bromear para no pensar en nada.

El joven de hermosos ojos me quedo mirando como si estuviera loca.

- ¿Y tu que eres? – le pregunte para romper un poco el hielo.

-¿Que?- me pregunto confuso

- Ya me oíste… te pregunte ¿Qué eres? Demonio, vampiro, hombre lobo, ángel… o cualquier otra criatura que exista... ¿Qué eres?

- ¿Ángel? ¿A caso ves mis alas en algún lado? – pregunto indignado

- Bueno y yo que se...las podrías tener escondidas…

-¿Hombre lobo? ¡Por Dios! Mujer… ¿De donde haz salido? ¿A caso no sabes nada? Los hombres lobos no existen, deja de ver tantas películas.

- Para tu información soy nueva en todo esto, y la verdad es que no, no tengo ni la menor idea. No tengo ni la mas puta idea que criaturas existen y cuales no… no tengo ni la mas minima idea de que demonios quería ese demonio conmigo y tampoco tengo la mas minima idea que fue lo que acaba de pasar aquí… así que como veras ya estoy empezando a ponerme ¡HISTERICA! Y ODIO PONERME HISTERICA... ASÍ QUE POR FAVOR RESPONDEME MI MALDITA PREGUNTA… ¿QUÉ ERES?

El joven de bellos ojos me miro con comprensión, como si entendiera por todo lo que estaba pasando;

- Soy un demonio

Oh genial, otro demonio…

- ¿Tu también vas a tratar de capturarme? ¿O simplemente me vas a torturar hasta que muera? Pero seguramente antes de eso te vas a divertir un rato conmigo ¿no es así?

Dios, ya estaba cansada de todo esto, primero me ataca un demonio, ahora resulta que me encuentro con OTRO DEMONIO… que todo esto termine de una vez, si tiene intenciones de matarme o torturarme o secuestrarme o lo que sea que pretenda que me las diga y ya… así por lo menos le doy un poco de pelea…

El joven me miro desconcertado por unos segundos, luego con enojo y por ultimo con ira…

- ¿Qué parte de que recién acabe de salvarte la vida no entendiste? Si tuviera alguna de esas intenciones primero que nada no seria tan estupido de decirlas, pero para que tu linda cabecita no siga pensando estupideces te aclaro que esas no son mis intenciones, porque veo que eres corta de mente y si fuera a hacer alguna de esas cosas ¿Qué sentido hubiera tenido que te salvara?

Estupido demonio…

- No lo se… tal vez esa es tu manera retorcida de ver las cosas, primero me salvas para luego torturarme y matarme… eres un demonio, se puede esperar cualquier cosa de ustedes - le dije irritada.

¿Cómo se atrevía a llamarme estupida?

- ¿Así es como me agradeces que te haya salvado la vida? ¿Acusándome falsamente de tener ciertas intenciones que claramente no tengo?- pregunto irritado y… ¿divertido?

¿Se estaba burlando de mí? Oh esto ya es demasiado…

- Yo nunca te pedí que me salvaras, además yo sola hubiera podido con ese estupido…

- Oh si, yo vi como estabas pudiendo con ese “ESTUPIDO”, con tu lindos labios sobre los suyos ¿acaso tu manera de defenderte es entregarte a cualquiera que resulte ser una amenaza?- dijo furioso.

Maldito…

Lo abofetee con todas mis fuerzas.

El me miro con sorpresa, luego con indignación y por ultimo con lastima…  ¿Lastima?

- Yo… lo siento- dijo – por favor no llores… no quise lastimarte, esa nunca fue mi intención. Soy un completo idiota.

Maldición ¿Por que tengo que ponerme así en frente de él? Yo no soy así... ¿Qué me esta pasando? ¿Por qué todo lo que él dice me afecta?

- Yo no soy así- dije a la defensiva mientra me secaba las lagrimas -No se porque lloro, pero obviamente no es por lo que tu dices, tus comentarios no me afectan en nada simplemente estoy en shock por todo lo ocurrido.

Soy una gran mentirosa. Sus palabras me afectaban y mucho… y no entendía el porque.

Simplemente se quedo callado, si se habría o no dado cuenta de que era una mentirosa solo él lo sabía. Agradecía que por esta vez no comentara nada al respecto.

Nos quedamos un rato en silencio.

- ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas? Dios… no puedo tener ni un solo día de tranquilidad. Salgo para despejarme y me encuentro con dos sexys[k2]  demonios; uno que trata de secuestrarme y el otro que salva mi vida...

- ¿Así que piensas que soy sexy? – pregunto en un tono de pura arrogancia masculina.

- ¡MIERDA! ¿Acabo de decir lo que estaba pensando en voz alta?

- OH SI… y piensas que soy sexy - respondió con una sexy y arrogante sonrisa.

- Quita esa estupida y arrogante sonrisa de tu cara. Es verdad, lo admito eres lindo, pero no te la creas, he visto mejores que tu - esto ultimo lo dije mirándolo a la cara… que mentirosa que era… dudo que exista un hombre en esta tierra que pueda competir contra su belleza… él era demasiado perfecto…

- Si tú lo dices- dijo mientras me guiñaba un ojo y mantenía esa sexy y arrogante sonrisa en su bello rostro…-…y otra cosa ¿Con que pensabas encontrarte en este club? No se si el nombre INFIERNO te dice algo belleza…

- ¿Este es un club de demonios? – pregunte incrédula

- No solo de demonios… todo tipo de criaturas vienen a este club, los vampiros también.

- ¿Cómo es eso posible? Creía que los demonios y los vampiros no se llevan bien ¿Cómo podrían estar en un mismo club sin intentar matarse los unos a los otros?

- Cada raza tiene su propio Consulado, allí es donde discuten los temas de importancia sobre su raza, pero también existe otro Consulado; en donde lo integran un representante de cada raza. Desde hace miles de años que se ha llegado a un convenio para que puedan coexistir todas las razas sin problemas pero obviamente siempre están los que no están de acuerdo con esto por eso cada individuo que dañe a otro de otra raza es llevado a un juicio y ahí se decide cual es el mejor castigo. En el caso de los vampiros y los demonios es verdad que nunca se han llevado bien y eso ya viene desde los principios de la historia pero ese es otro tema. Aun así como te dije, no pueden tocarse ya que si lo hacen serán llevados a juicio y depende de lo que hayas hecho te darán un castigo. Muchos han muerto por eso…

- Nunca creí que existiera política en el mundo sobrenatural - esa si que era una sorpresa- y me podrías explicar la razón por la cual los demonios y los vampiros no se llevan bien… ¿por favor?- suplique

El demonio de ojos lindos se me quedo mirando por un segundo, y asintió.

-  Hace unos años se encontraron unos manuscritos que hablaban sobre unos antiguos documentos en los cuales se explicaba el origen de tu raza. Se dice que desde hace miles de años los vampiros mas Antiguos se dedicaron a la búsqueda de estos documentos, pero nadie sabe con exactitud donde están. Cuenta que cada vez que estaban cerca de encontrarlos, siempre sucedía algo que hacia que la búsqueda tuviera que comenzar nuevamente desde cero. Como si alguna fuerza o poder sobrenatural los estuviera protegiendo….

- ¿Unos documentos que hablaban sobre otros documentos?

- Exacto. La historia comienza cuando, según el documento, Caín mata a Abel y Dios lo castiga desterrándolo y maldiciéndolo. Como fue el primer asesinato de la historia, Caín fue condenado a vivir eternamente alimentándose de sangre. Este seria un recordatorio de la sangre que derramo de su propio hermano. Lucifer se apiada de el, y lo acoge en sus dominios. Ahí es donde Caín conoce a Lilith, la reina de los demonios y la primera creada por Lucifer. Lilith lo ayuda a controlar su sed de sangre y a poder lidiar con esto, y con todo el tiempo que pasan juntos ella se termina enamorando de él. Caín se aprovecha de su enamoramiento y la utiliza para poder sacarle información sobre Lucifer. El plan que tenia Caín era derrotar a Lucifer, ya que el creía que si hacia eso iba a recuperar el perdón de Dios, y este lo iba a recompensar devolviéndole su vida. Caín la seduce y se acuesta con ella. Cuando por fin Caín tiene la información necesaria que cree que le podría servir para derrotar a Lucifer, decide tenderle una trampa para poder destruirlo. Pero lo que Caín no sabia, es que Lucifer siempre supo su plan y la trampa resulto ser para él. Lucifer atrapa a Caín y nadie sabe que fue lo que paso con él, se dice que lo tiene escondido en alguna parte y lo utiliza para divertirse torturándolo eternamente.

-…Lilith ni bien se entera de la traición de Caín, decide quitarse la vida. Pero Lucifer la detiene antes de que ella llegara a cometer el suicidio. Lucifer le dice que no puede matarse, que ella estaba embarazada de gemelos y que los bebes no tenían la culpa de los errores de sus padres. Lilith acepta tener a esos bebes y una vez que estos nacieron ella decidió reanudar su antiguo plan de suicidarse. Los demonios al enterarse de la muerte de su reina y del papel que tuvo Caín en todo esto deciden tomar venganza asesinando a los bebes. Lucifer se entera de lo que tenían pensado hacer los demonios así que decide esconder a los bebes en medio de la humanidad que el tanto odia.

- No creas que Lucifer es bueno, pero tampoco que es tan malo como parece ser. Es verdad que el odia a la humanidad, pero aun así no hay que olvidarse que él antes de convertirse en lo que ahora es… fue un ángel. Por lo tanto algo de la esencia angelical quedo dentro suyo… por ese motivo pudo sentir a los bebes antes de que Lilith supiera de su embarazo, ese es un don que tienen los ángeles. Y aunque Lucifer tenga sus cosas malas… se dice que él siempre tuvo debilidad por los bebes, y que sintió piedad por eso mismo decidió salvarlos…

- Estos bebes serian los primeros de tu raza. Ustedes son hijos de Lilith y Caín. Se alimentan de sangre como su padre, y tienen varias de las habilidades de su madre. Como por ejemplo la fuerza, los sentidos mas agudizados, y los dones que cada uno de ustedes posee.

-..Los demonios los odian por ser los hijos bastardos de Lilith y por ser descendientes de Caín, él que traiciono y llevo a la muerte a nuestra reina.

Esta era la primera vez que escuchaba toda una historia sin interrumpir pero la manera en la que este hermoso demonio de bellos ojos contaba la historia era hipnotizante, además de que la historia de mi raza realmente me interesaba…

- emm… ¿Tu… nos odias? - ¿Me odias?

Él se quedo en silencio por un minuto, como si hubiera leído mi mente y mirándome a los ojos dijo;

- No te odio.

Ambos nos quedamos mirándonos por unos minutos, sin decir ni una sola palabra, solo mirándonos.

- ¿Cómo es que sabes tanto de mi raza?- le pregunte intrigada

- Una de mis aficiones es conocer todo lo que pueda de las otras razas, mientras mas conozcas a tus enemigos, mejor- enseguida se sonrojo y era muy dulce el verlo así- no creas que soy un nerd, ni nada por el estilo… solo me gusta investigar, y conocer mas a las otras razas, eso es todo.

- Si, te entiendo… NERD.

- Te dije que no lo soy- dijo irritado

- ¡NEEEEEEEEEEEEERD!

- Basta, pareces una nena de 5 años… y no soy nerd

- Claro… como tu digas.. NERD.

Comencé a reírme sin parar. Era muy gracioso como se enojaba con una simple broma y luego él también comenzó a reírse. Estuvimos riéndonos por un rato.

Cuando por fin pare de reírme le sonrío amablemente.

- Por cierto… nunca nos presentamos formalmente. Mi nombre es Xia

- Lo se

- ¿Cómo lo…?- empecé intrigada pero el joven de ojos lindos no me dejo terminar la frase

- Escuche al demonio llamarte así- dijo apresuradamente y nervioso… fue algo raro. Igualmente no le di importancia-Y mi nombre es Aydam.

-¿Aydam?

- Si, Aydam.

- Que extraño… él demonio que me ataco… le decían Ayd… muy parecido a tu nombre- dije confusa

- ¿Ayd?

- Si, Ayd.

-¿AYD?- volvió a preguntar

- Si ¿Eres sordo o que? AYD, AYD , AYD, AYYYYYYYYYYYYYD, SI QUIERES TE LO DELETREO.. A-Y-D … AYD.

Aydam me miro con cara de pocos amigos.

- Lo se, te escuche la primera vez que lo dijiste… - replico enojado- pero su verdadero nombre es Raydmon.

- ¿Y tu como sabes su nombre?- pregunte con mucha desconfianza, esto ya me estaba asustando…- ¿A caso todos los demonios se conocen entre si? porque al parecer AYD o RAYDMON como sea que se llame, no parecía conocerte en absoluto.

- Lo reconocí cuando ataco, ya que no existen muchos demonios que puedan controlar la energía. Existen solo 5, 4 de ellos son demonios antiguos… así que solo me quedo deducir quien era él.

- Ahora entiendo… y yo que pensaba que todos los demonios se conocían entre si… que tonta de mi. – comente sarcásticamente

- Por nombre si… pero no personalmente.

- Entonces no estaba tan equivocada.

-No, no lo estabas.

Nos quedamos un rato en silencio hasta que me acorde de algo de suma importancia.

- ¡POR DIOS.. LUNA! – grite histérica y salí corriendo hacia la puerta pero Aydam fue mucho mas rápido, se puso enfrente mío… justo cuando estaba llegando a la puerta. Como no me esperaba esto, terminamos chocando y ambos caímos al suelo.

- Quítate de encima, tengo que ir por mi amiga- le grite – esta encerrada en un club donde esta lleno de criaturas sobrenaturales… OH DIOS… ¿y si su novio no es humano?... tengo que ir por ella… ¡Apártate!

- ¿Cómo sabes que no fue ella la que te tendió la trampa con este demonio?

- OH POR DIOS… COMO PUEDES DECIR ESO… ELLA NUNCA HARÍA ALGO ASÍ, ES MI MEJOR AMIGA… TU NI LA CONOCES, Y EN ESTE TIEMPO QUE ESTAMOS PERDIENDO ELLA PUEDE ESTAR EN VERDADERO PELIGRO AHÍ DENTRO… SAL DE ENSIMA MIO…- le suplique mientras lo miraba a los ojos.

- Eres una inconciente… primero al venir a un club donde esta lleno de criaturas sobrenaturales, y segundo por querer entrar nuevamente allí…tú no entiendes el riesgo que corres.

- OH ¿Y TU SI?- le replique furiosa.

- SI

- Mira… realmente aprecio que me hayas salvado la vida, pero ahora tengo que ir a buscar a mi mejor amiga que esta encerrada en un club con miles de criaturas sobrenaturales…

- No seas exagerada… no hay miles… también hay humanos en ese club.

- ¡ESO NO IMPORTA! ¿COMO TE HAGO ENTENDER QUE ELLA PUEDE ESTAR CORRIENDO PELIGRO AHÍ DENTRO? LE PUEDEN ESTAR HACIENDO DAÑO…OH DIOS… ¿Y SI LA QUIEREN SECUESTRAR IGUAL QUE A MI? POR FAVOR… SAL DE ENSIMA MIO Y DEJAME IR A BUSCAR A LUNA… NO ENTIENDO ¿CUAL ES TU PROBLEMA CON QUE ENTRE EN ESE CLUB?¿QUE TE IMPORTA?

- ¡ME IMPORTA! PORQUE TU ME IMPORTAS…

- ¡¿COMO DEMONIOS TE VOY A IMPORTAR SI NI ME CONOCES?!

- ¡POR DIOS MUJER! MI DEBER ES PROTEGERTE…!

- ¿tu… deber?- pregunte confusa

Aydam me miro con cansancio.

-Si, me mandaron para que te proteja… tú no tienes ni idea el peligro que corres.

- ¿Quién te mando?- le pregunte

- Eso no importa… lo que importa es que mi deber es que estés a salvo, y no pienso dejar que nada te pase.

- Y mi deber como amiga es protegerla, si se que corre peligro…SALVARLA… - dije con los ojos llenos de lagrimas nuevamente.

Por dios… estoy hecha una llorona… ¿Qué esta pasando conmigo?

- Por favor… no llores…- suplico Aydam, cuando lo mire a la cara vi verdadera preocupación en su rostro y un dolor muy profundo que estaba enterrado en ellos, como si el verme llorar… lo estuviera destruyendo internamente… eso no tiene sentido.

-Entonces por favor déjame ir a buscar a Luna, si eres mi protector como dices serlo, entonces entra conmigo y ayúdame a buscarla… por favor.

Aydam me miro con una mirada muy profunda….por unos segundos quede perdida en sus ojos… me olvide completamente del mundo… me olvide de todo.

Lo único que existía en ese momento éramos él y yo….nada mas importaba.

Y cuando menos lo esperaba….

¡MENTIRA! Estaba esperando ese momento desde el primer momento en que lo vi y más al tenerlo tan cerca que sentía su respiración sobre mi piel…

Él me beso.

Al principio fue solo un roce de labios… pero después se convirtió en un beso apasionado, como si nuestras vidas dependieran de eso…

Jamás en toda mi vida me habían besado de esa manera; tan dulce y apasionada a la vez… y yo que siempre creía que esos besos de los que hablan en los libros y muestran en las películas no existían. Que esos besos en donde sientes que el piso se mueve… eran puro cuentos.

Hoy mismo pude comprobar que eso ni se asemejaba a lo que realmente estaba sintiendo en ese momento…

miércoles, 17 de agosto de 2011

La princesa de los espejos - capitulo 10


Capítulo 10


Lo voy a matar… lo voy a desgarrar en miles de pedazos…

- No te lo voy a repetir dos veces…-gruñí, mi mandíbula estaba rígida de tanto apretar mis dientes de la ira que estaba acumulando, tenia una sensación de querer desgarrarle la garganta a ese maldito hijo de puta, pero no solo por el hecho de que la había besado…mejor no pensar en eso porque sino voy a matar al bastardo…

Tenía una sensación de propiedad. Una sensación que nunca había sentido… como si estuvieran profanando algo que me pertenecía solo a mí. Porque ella era mía no se como lo sabia… pero en lo más profundo de mí ser podía reconocer que esa era la pura realidad, me pertenecía.

Y eso no presagiaba nada bueno…

- No te metas en esto pendejo ¿no te enseñaron a no meterte en los asuntos de los demás?... y esta vampira no es tu problema…

Oh sin dudas este idiota no tiene ni idea de con quien esta hablando... uno de sus mas grandes errores.

Comencé a reírme…

Pobre…no sabe lo que le espera…

- Oh mierda… ¡TE ESTAS QUEMANDO!

Por un momento me había olvidado de la presencia de la joven… aunque su belleza era imposible pasarla desapercibida, pero al escuchar su melódica voz hizo que me quedara perdido en ella unos segundos mas y al mirar sus dulces ojos miel… me perdí completamente en ellos…

- ¡¿Eres sordo?! ¡Te dije que te estas quemando!

Al escucharla nuevamente volví a la realidad y mire mis manos.

Tal cual como la muchacha había dicho; mis manos estaban cubiertas por dos bolas de fuego y mi campera se encontraba tirada en el piso, aunque no recordaba en que momento la  había tirado. Obviamente la princesa del espejo no sabía nada acerca de nuestros mundos.

Sin apartar los ojos del demonio conteste;

- No me estoy quemando… pero el que va a terminar quemado aquí va a ser otro.

Note que mi advertencia hizo el efecto que deseaba. Aunque fue algo muy leve, vi en sus ojos un atisbo de miedo que rápidamente fue cubierto por una falsa capa de indiferencia.

- ¿Piensas que tu amenaza me da miedo? No me hagas reír…

- Yo en tu lugar le haría caso, si miras sus manos te darás cuenta que no esta fingiendo… y a mi no me gustaría morir rostizada- interrumpió la muchacha

El demonio se giro para mirarla.

- Cierra la boca mujer, si no quieres que termine de perder mi poca paciencia contigo…

- A mi nadie me calla – le dijo la muchacha mientras lo miraba fijamente a la cara con toda la determinación del mundo, sin apartar ni un segundo la mirada de los ojos de su atacante.

- Esto ya esta colmando mi paciencia - dije irritado- Tienes dos opciones; la primera es que la sueltas por las buenas, aun así vas a tener que enfrentarte conmigo, y la segunda es que la sueltas por las malas… y esa es mucho peor porque no pienso controlarme. Así que tu decides… ¿Qué opción eliges?

- Escojo la opción numero tres.

- Yo sabía que eras idiota, pero nunca creí que llegaras hasta tal punto de no saber contar. ¿Eres sordo o simplemente eres estupido? Te dio solo dos opciones, DOS… si quieres te lo deletreo D - O - S , no hay opción tres. ¡Tarado!

Ese comentario me hizo reír, cualquier otra mujer estaría asustada no importa su raza…pero ella no. Ella lo tomaba todo con más calma, se le notaba que esta situación no le gustaba pero aun así sabia como controlarse y como llevar mejor las cosas. Cualquier otra en su lugar estaría completamente histérica, pero ella no. Y eso hacia que me gustara mas… un momento…acabo de reconocer que me gusta… y eso no es bueno.¡Maldición!

- Me canse de esperar, mi paciencia tiene un limite y tu ya excediste de el- y con esas ultimas palabras lance una de las bolas de fuego directo a la espalda del atacante, calculando muy detalladamente en donde tirarla sin ocasionarle ni un solo rasguño a la muchacha.

Como era de esperarse, tanto la muchacha como el demonio gritaron. El demonio se echo para atrás por el dolor que le estaba ocasionando el ataque, que era como sentir una bola de lava sobre la espalda ; y la muchacha grito porque estaba totalmente desprevenida y no sabia que ese iba a ser mi movimiento.

Cuando la joven recobro la compostura y vio que no tenía ni una sola quemadura fue cuando aprovecho el momento para escapar.

Salio tan apresurada que no se dio cuenta que el demonio ya había notado que estaba escapando, y ahí fue cuando convoco una bola enorme de energía y se la lanzo directo a la joven.

Por suerte yo fui más rápido y me adelante a su movimiento, me interpuse entre la bola de energía y la muchacha.

Ambos salimos despedidos por los aires, pero yo me lleve la peor parte. Antes de que tocáramos el suelo la gire en mis brazos para tomar con mi propio cuerpo toda la fuerza del impacto.

El impacto fue tan duro, que quede sin aire en mis pulmones; y el tener a la joven encima mío no ayudaba mucho.

Ella se dio cuenta al instante que no me estaba permitiendo respirar así que se movió rápidamente a un costado.

- ¡Oh Dios! Por favor dime que estas bien…- dijo en un tono doloroso. Como si esto le hubiera dolido más a ella que a mí.

Que extraño…

Como pude junte todas mis fuerzas para poder hablar;

- Oh si bebe, esto no es nada para mí- dije con la voz ronca.

- Eres un estupido ¿Por qué te metiste en el medio? Ese ataque no iba dirigido hacia ti, eres un tarado - grito de forma histérica

- Por Dios, cálmate de una vez mujer - dije irritado- acabo de salvarte la vida… no se si lo notaste, DE NADA.

- Yo nunca te pedí que me salvaras- contraataco en un tono cortante.

Estupida vampira… encima que acabo de salvarle la vida, ¿De esta manera me lo agradece? Insultándome y gritándome. Tiene que ser mujer… ¿Quién las entiende?

Estuve a punto de decirle un comentario sarcástico pero cuando la mire a la cara note que estaba llorando. Y eso hizo que mi ira y todo dentro de mí se calmara al instante.

- ¿Por qué lloras mujer? No ha muerto nadie

Ella aparto la mirada.

- No estoy llorando- dijo indignada.

- Seguro, solo te están lloviendo los ojos – comente sarcásticamente.

Ella me miro furiosa y me pego en medio del pecho.

-Ouch- dije adolorido. Esta mujer si que golpea fuerte - ¿Por qué me golpeas? - Pregunte indignado

- Porque eres un estupido arrogante. Y porque casi mueres por mi culpa.

Oh…ahora entiendo porque esta así. La muy tonta se sentía culpable de que me habían herido por salvarla, pero si no me ponía en el medio ese ataque la habría matado al instante, en cambio a mi solo me podría causar un gran dolor pero no la muerte.

El sentir que alguien que no me conocía se preocupara por mi bienestar hizo que sintiera una extraña sensación que no sabia explicar…era una sensación cálida. Algo que nunca había sentido anteriormente. Y no sabia como responder a este nuevo sentimiento, ni mucho menos que decir en este momento, así que como de costumbre dije algo estupido.

- Pero como puedes ver estoy vivo, así que no tiene porque ser tan estupida y sentirte culpable por algo que no tiene sentido…

¡Maldición, soy un idiota!

Mi comentario la lastimo eso fue muy obvio, pero ella era muy orgullosa y no iba a permitir que yo supiera que mi comentario la había herido, aunque yo si lo sabia porque lo note en sus hermosos ojos miel, muy en el fondo había una pequeña muestra de dolor.

Antes de que pudiera disculparme o decirle algo el otro demonio hablo.

- Esto no se va a quedar así- dijo mientras se paraba como podía. Se estaba curando de las heridas demasiado rápido y eso era muy extraño.

Por ultimo miro a la muchacha.

- Esta vez te salvaste pequeña vampiro… pero la próxima te aseguro que esto no se va a quedar así.

Y con este último comentario desapareció.

jueves, 28 de julio de 2011

La princesa de los espejos - capitulo 9

Capítulo 9


-L legamos- anuncio Luna mientras estacionaba el coche.

- ¿Estos es una broma?- le pregunte mientras observaba la entrada principal del club nocturno El Infierno - Se supone que esto tendría que estar repleto de gente, que tendría que haber una fila enorme de personas a la espera de que los hombres de seguridad los dejen entrar… ¿Se puede saber por que motivo NO HAY NADIE? ¿No me digas que vinimos hasta aquí para nada? Luna por favor dime que te aseguraste de que el club iba a estar abierto esta noche…

Luna me miro con la misma extraña mirada que estuvo teniendo durante todo el recorrido y me sonrío.

- ¿Quieres saber cual es la cualidad que mejor te describe?- me pregunto.

Al principio su pregunta me dejo media desconcertada, aunque la respuesta la sabía…

- Mi buen sentido de la moda- respondí con una sonrisa y esto ocasiono que luna comenzara a reírse…

- Aparte de eso- comento mientras sonreía y luego continúo- ay amiga… si no te conociera mejor podría pensar que eres como las huecas plásticas de nuestra antigua escuela…que solo piensan en la ropa, pero como te conozco mejor se que eres todo lo contrario. No solo tienes un buen gusto para la moda, sino que también eres muy inteligente, una excelente persona y amiga… y como olvidarnos que también eres bastante fuerte…-

- Ay Lu… que linda eres, gracias…- Estaba muy conmovida al conocer la manera en la que mi amiga me veía.

-…y también eres muy impaciente, y nunca dejas al otro poder terminar su frase sin que antes lo interrumpas con un comentario.

Con esto último ambas comenzamos a reír nuevamente.

- Se que tienes razón pero es que simplemente no puedo evitarlo- dije una vez que paramos de reír.

- ¿En serio? Te juro que si no me lo decías no me daba cuenta…- dijo sarcásticamente con una sonrisa.

- ¿Y? – Pregunte bromeando - ¿Ya se te fue el mal humor?

- Es imposible estar de mal humor cuando estas a mí alrededor…- comento con una sonrisa- Por eso mismo es que necesitaba esta salida…

-  Lu ¿Qué fue lo que te paso hoy? - pregunte con preocupación.

- Ya sabes…- me dijo con cansancio- lo mismo de siempre.

Ahora entendía porque esta noche la había notado diferente, esta no era la Luna que conocía…

La Luna que conocía era optimista… siempre trataba de ver el lado bueno de las personas. Siempre fue una persona positiva… y obviamente tuvo días malos y días de mal humor ( y cuando hablamos de mal humor... me refiero a MAL HUMOR en mayúsculas… estilo de no le hables porque se viene el Apocalipsis)… pero aun así… se le pasaba rápidamente y volvía a ser la misma de siempre. Lo que mas admiraba de Luna era su perseverancia y su fuerza interior. No conocía a una persona que fuera más fuerte interiormente de lo que era ella. Y esta noche me di cuenta que esta Luna no brillaba como solía hacerlo, esta Luna estaba apagada, vencida.

-Lu… háblame. Cuéntame que fue lo que paso.

- Ayer a la noche…- comenzó -…Marcos regreso – esto ultimo lo dijo mirándome a la cara y ahí fue cuando note que tenia los ojos llenos de lagrimas no derramadas.

-Eso no es posible- dije con desesperación y enojo-…simplemente no entiendo como es eso posible…

- Lo dejaron en libertad por buena conducta- dijo con ironía y con la voz ronca por el nudo que se le había formado en la garganta, ese nudo de angustia acumulada que no la dejaba hablar, además de la bronca que debería de estar sintiendo en estos momento… y era entendible.

- ¿Y tu madre que hizo?- pregunte, aunque ya sabia la respuesta…

- Nada.

Le pregunte algo que estaba rondando en mi mente desde el preciso momento en que el nombre de Marcos y la palabra libertad formaban parte de la misma oración. Aunque tengo que reconocer que sentía una horrible sensación en el estomago por miedo de escuchar la respuesta. Así que con cautela le pregunte…

- ¿Te hizo algo?

-No

Ay… gracias Dios.

- Oh… amiga lo siento tanto- la atraje a mis brazos para darle un abrazo tratando de darle un poco de consuelo y así por lo menos poder confortarla un poco.

La persona de la que estábamos hablando era del padrastro de Luna.

Cuando Luna tenia 8 años, su verdadero padre Cristopher, había muerto de un inesperado ataque cardiaco, y al año siguiente fue cuando su madre había conocido a Marcos.

Para la vista de todo el mundo… Marcos parecía ser un gran esposo y un padre excelente. Pero las apariencias casi siempre engañan. El bastardo solía golpear tanto a Luna, como a su madre.

A veces Luna iba al colegio con moretones, y los maestros comenzaron a notar esto… pero su madre siempre les daba la misma excusa… “Luna es una chica muy traviesa y activa, siempre esta haciendo algo… y siempre termina lastimándose…es muy difícil controlarla”

Al principio todos creían esa historia… ya que en verdad Luna era muy traviesa… pero después con el tiempo se fueron dando cuenta de la verdad. Pero para ese momento Luna ya tenía 11 años… y había tenido que soportar dos años de maltrato por parte de su padrastro. Por suerte las autoridades tomaron cartas en el asunto y lo metieron en prisión.

Su madre culpo a Luna por esto, ella quedo tan deprimida cuando metieron a su marido a la cárcel que se tiro por la bebida...se convirtió en alcohólica. Y hasta el día de hoy seguía culpando a Luna por todo lo ocurrido y seguía con los mismos hábitos de siempre.

Pero como dije antes, Luna siempre fue una persona que trataba de ver el lado bueno de todos, por eso nunca le guardo rencor a su madre, ni siquiera cuando la empezó a culpar por todo.

Y desde que Luna tiene 11 años, que fue la edad en la que metieron a Marcos en prisión, ella se tuvo que hacer cargo de su madre alcohólica. Imagínense a una chica de once años que paso por varios maltratos... y encima tener que hacerse cargo de una madre alcohólica que la culpaba por todo. A nadie le gustaría tener una vida así, pero Luna prefería seguir viviendo con su madre y seguir cuidándola… a que la mandaran a un hogar sustituto… en donde uno nunca sabe con quien se podrá encontrar.

Hasta el día de hoy todo el pueblo sabia la verdad, de que Mariana Jones era una alcohólica, pero como todos adoraban a Luna… la ayudaban para que la trabajadora social no descubriera esto, ya que sabían que Luna nunca se iría a un hogar sustituto, y antes de que eso pasara todos temían lo que sabían que iba a pasar… que Luna escaparía.

Mi madre y yo siempre supimos toda la verdad, por eso mismo siempre apoyamos a Luna en todo. Muchas veces Luna se había quedado en mi casa porque el volver a su casa era un verdadero infierno.

Y ahora el saber que ese maldito desgraciado estaba de vuelta… hacia que mis nervios estuvieran a mil. Tenía miedo de lo que podría hacerle a Luna y a la vez tenia mucha ira… tenia ganas de ir y desgarrarle la garganta con mis propios dientes…

Oh maldición….ya estoy pensando como un vampiro…

- Lu… sabes que puedes venir a quedarte a mi casa… no tienes porque seguir viviendo junto a ese maldito…- comencé.

Para ese momento Luna ya se había secado las lágrimas y me sonrío antes de contestar…

- Gracias amiga… pero no te preocupes, ya tengo un plan. No pienso seguir viviendo junto a Marcos y tener que soportar como golpea a mi madre otra vez… y mucho menos dejar que me golpee, ya tuve suficiente en esos dos años que viví junto a él y el tener que hacerme cargo de mi madre… pero no te preocupes porque no pienso vivir mas con ellos.

Antes de que pudiera preguntar cual era su plan o donde planeaba vivir, Luna cambio de tema al instante… y se notaba que no quería hablar más sobre Marcos o sobre su madre…

- Ahora ¡Vamos! Salgamos de este coche… que hoy vinimos a divertirnos…

-Luna… no se si me habrás escuchado al principio… pero me parece que el club esta cerrado esta noche. Mira- dije mientras señalaba la entrada vacía del club- no hay nadie…

Luna me miro nuevamente con una sonrisa. Ya era la misma Luna de siempre y contesto…

- Confía en mi… una gran noche nos espera.

Y salio del auto así que rápidamente la seguí.

Cuando estuve parada al lado de Luna fue cuando pude apreciar bien como iba vestida, ya que antes al estar adentro del coche y encima con poca luz era casi imposible ver bien lo que se había puesto esta noche.

Traía puesto una remera negra larga de hombros caídos, estilo rockera, unas calzas negras que no eran de un negro común… sino que parecían como si tuvieran pequeños brillantes… y unos borceguíes negros de hebillas con unos pequeños tacos que eran espectaculares. Y para hacer juego con su look de rockera, tenía una campera corta de cuero.

Estaba espectacular. De por si es espectacular. Luna tiene el cuerpo de una modelo, es alta, delgada y con curvas.

Luna tiene una cara redonda, con una pequeña nariz media respingada, unos labios bien formados y unos ojos azules… que parecen pequeños diamantes de zafiro. Tiene el pelo lacio y rubio, y le llega hasta la cintura, pero hoy lo traía atado, y se le había escapado un pequeño mechón que le hacia un toque perfecto…

-Vamos- me dijo mientras me tomaba del brazo para que la siguiera.

-Luna…-comencé

-Xia, confía en mí- Confía en mí... Confía en mí… Confía en mí… ¡Dios! Estoy harta de oír tanto esa maldita frase en este día. Pensé… mientras comenzaba a recordar los sucesos del día… ¡BASTA XIA! Hoy saliste para despejarte… deja de recordar lo que paso esta tarde, total mañana tendrás tiempo suficiente para comenzar a amargarte por estas cosas. Esta noche es para disfrutar, no amargarse.

- Esta bien- dije y la seguí.

Cuando llegamos a la puerta del club, me quede parada… pero Luna me estiro para que siguiera caminando. No estaba entendiendo nada, pero decidí confiar en ella.

Me llevo hasta un pequeño callejón que estaba al lado del club… y me hizo entrar en el.

Caminamos unos metros, hasta que Luna se detuvo frente a una puerta que estaba media escondida.

- ¿Qué hacemos aquí?- pregunte

- Confía en mí amiga, esto te va a encantar- y luego golpeo la puerta.

Unos minutos mas tarde salio un hombre enorme, pero sumamente hermoso. Nos miro unos segundos hasta que reconoció a Luna.

- Luna, querida… no sabia que vendrías esta noche- le dijo con una sonrisa mientras le tomaba su mano y le daba un beso en ella. Luego el hombre me miro con intriga y expectación de que alguna de las dos explicara quien era yo.

- Xia… te presento a Avery.

- Hola- dije media vacilante

Avery tomo mi mano y le dio un beso igual que como hizo con Luna, pero conmigo se tardo un poco mas y mientras lo hacia dijo en un tono un poco seductor…

- Un gusto conocerte preciosura… - y me guiño un ojo.

- ¿Nos vas a dejar pasar? ¿O vamos a estar toda la noche congelándonos aquí afuera?- pregunto Luna divertida.

- Pasen bellezas….

Luna me arrastro hacia adentro. Caminamos junto a Avery por un pasillo medio largo, hasta que llegamos a una escalera y bajamos. A medida que íbamos bajando se iba escuchando mas fuerte la música, hasta que 

Avery se detuvo enfrente de una puerta y la abrió para que nosotras pudiéramos pasar.

Al otro lado estaba el Club Nocturno más espectacular que había visto en toda mi vida. Estaba repleto de gente, el lugar era enorme y era extremadamente lujoso. La única palabra que podía describir el lugar era ESPECTACULAR.

A los costados se encontraban las barras… y más en el fondo se encontraba la zona VIP.

- Wow- dije- este lugar es espectacular.

- Sabia que te iba a gustar- dijo Luna con una enorme sonrisa.- Ven… quiero que conozcas a alguien.

Nuevamente Luna me arrastro con ella… note que me estaba llevando a la zona VIP. Cuando llegamos ella se acerco al de seguridad, le dijo algo que no llegue a escuchar y este simplemente se hizo a un lado para dejarnos pasar.

Llegamos a una de las mesas en donde había dos jóvenes sentados, ambos eran sumamente hermosos y estaban muy concentrados mirando la multitud de gente, hasta que uno de ellos noto la presencia de Luna y se paro al instante.

- Luna, mi amor… viniste- dijo el joven que se había levantado y saludaba a Luna con un tierno beso en los labios.

Así que estabas conociendo a alguien y no me contaste nada… sin duda te voy a torturar para que hablemos sobre esto mas tarde, de esta no te me escapas Lunita… pensé con una sonrisa.

- Kevin, cariño… ella es Xia- dijo Luna

En ese momento fue cuando ambos jóvenes notaron mi presencia y me miraron muy raramente…

Note que el que estaba sentado se tenso al instante, aunque no entendía el motivo… pero duro solo un segundo porque al segundo siguiente me estaba mirando fijamente con una hermosa sonrisa que me dejo embobada por no se cuanto tiempo, hasta que me di cuenta que Kevin me estaba hablando.

- Un gusto conocerte querida- me dijo mientras me daba un beso en la mano ¿Qué le pasa a toda esta gente? ¿Desde cuando te saludan con un beso en la mano? Estos si que son verdaderos caballeros, ya no hay jóvenes así…- Luna me hablo mucho sobre ti…

- Encantada de conocerte Kevin- le dije con una calidad sonrisa- me encantaría poder decir lo mismo pero la verdad es que Luna nunca menciono que había conocido a un joven tan encantador…- esto ultimo lo dije con una mirada de reproche hacia mi amiga.

 Luna se notaba muy avergonzada… pero antes de que pudiera decir algo, Kevin hablo nuevamente…

- Es mi culpa, lo siento. Es que le pedí a Luna que mantuviera lo nuestro en secreto, ya que recién nos estábamos conociendo y como nunca había conocido a nadie tan encantadora como ella, quería ir completamente despacio… hasta que formalizáramos correctamente.

Wow… definitivamente este muchacho no puede ser de este planeta. Es un completo caballero. Y ni hablar de lo bello que es.

Kevin era rubio, tenía el pelo bien corto y un cuerpo bien formado. Su cara era la cara de un ángel, era perfecto… y tenía unos ojos miel, que a pesar de estar en medio de un club nocturno estos se hacían notar a la perfección. Se que esta mal mirar al novio de una amiga, pero eso no quita que una no pueda apreciar su belleza…

- Un gusto el poder conocerte finalmente…- dijo una melódica voz, que provenía del otro joven que había estado sentado junto a Kevin, ahora estaba parado al lado mío y me estaba agarrando la mano para darme un dulce beso.

No había palabras para describir su belleza… tenia unos ojos verdes que te idiotizaban solo con verlos… una sonrisa encantadora… unos labios muy tentadores…

Tenía una cara perfecta y ni hablar de su cuerpo…

¿De donde salen estos ejemplares de hombres? Estos hombres tendrían que estar encerrados bajo llave… su belleza es un pecado para la vista...

Cuando sus labios tocaron la piel de mi mano sentí una corriente de electricidad recorrerme todo el cuerpo…

Oh Dios... todos los hombres deberían de aprender a saludar de esta manera… estoy segura que con solo uno de estos besos ya nos tendrían a sus pies…

Estaba tan idiotizada en lo que este joven estaba haciendo conmigo que por un momento me sentí perdida…

- Luna siempre dijo que eras hermosa, pero creo que se ha quedado corta…
Oh… siento que me estoy derritiendo...

- Kevin… ¿Por qué no vamos a buscar algo para tomar para nuestras bellas damas?- dijo el magnifico joven…

- Ya regresamos queridas…- dijo Kevin, y antes de marcharse le dio otro dulce beso a Luna, mientras tanto el otro misterioso joven me seguía mirando con esos hermosos ojos verdes… hasta que por fin ambos se marcharon.

Luna se sentó y yo decidí sentarme junto a ella. Justo cuando estaba por preguntar el nombre del misterioso joven… Luna pareció leerme la mente y contesto…

- Todos lo conocen como Ayd, no se cual es su nombre… pero creo que ese es un apodo o algo así, nunca le pregunte a Kevin como se llamaba realmente… igual dudo que el nombre verdadero te importe- me dijo con una maliciosa sonrisa- ¿Son hermosos? ¿No es así?

- Creo que con hermosos te quedas corta…- dije y ambas comenzamos a reír.

- Ayd es el mejor amigo de Kevin. Por eso no quería que tu hermano viniera…porque tenía esta sorpresa para tu cumpleaños…

- Y que sorpresa…- dije con una sonrisa de satisfacción absoluta.

- Te dije que no te ibas a arrepentir de salir conmigo esta noche…

- Y no te equivocaste- la interrumpí.

Luna me contó sobre Kevin. Que lo había conocido hace unos meses atrás, y que estaban muy enamorados… era tan obvio pensé.

Me contó que a Kevin lo conoció la primera vez que vino a esta parte del Club el infierno, una parte que es solo exclusiva y que ella consiguió entrar gracias a Avery, el relacionista publico del Club.

Me contó como fue que habían planeado este encuentro, ya que Kevin le había hablado sobre su amigo Ayd y Luna le había contado sobre mi. Y ambos decidieron que seria lindo presentarnos.

Paso un rato largo hasta que los chicos regresaron con las bebidas. Estuvimos hablando un poco… hasta que Ayd me toma de la mano y me pregunta…

- ¿Me acompañas a buscar otra bebida? Y de paso les dejamos un rato a solas a estos dos tortolos…- dijo señalando con su cabeza a Luna y Kevin que estaban muy acurrucados uno junto al otro…

- Vamos- le conteste y Ayd me sonrío con una de sus hermosas sonrisas. Me tomo de la mano y nos dirigimos a la barra.

Cuando vi que estaba tomando otro camino me detuve y eso hizo que Ayd se frenara conmigo.

- ¿Qué pasa?- pregunto

- La barra queda allá- comente mientras le señalaba en donde se encontraba.

El me sonrío y dijo:

-Lo se… pero quería mostrarte algo primero.

En mi mente estaba la pequeña voz de mi conciencia que me decía no caigas en esto… es una trampa… pero cuando lo miraba a la cara y miraba esos hermosos ojos… esa pequeña voz se callaba por completo y mi lado curioso salía a la luz.

Se que fue estupido de mi parte, pero decidí acompañarlo. Total yo me puedo defender, hoy le demostré a Liam que puedo, pensé con una sonrisa mientras recordaba como lo deje culo para arriba.

-Esta bien, vamos – le dije

Me guío por un costado del club, hasta que llegamos a una puerta. Uno de los de seguridad nos quedo mirando por un segundo hasta que Ayd les hizo una seña y simplemente se hizo a un lado para que pasáramos. Entramos en un pequeño pasillo que llevaba a otra puerta más. Ayd se acerco para abrirla… y salimos

Estábamos afuera, este era un callejón diferente al que habíamos usado para entrar con Luna.

- ¿Qué estamos haciendo aquí afuera?- le pregunte media intranquila.

Ayd me sonrío, pero esta fue una sonrisa diferente a las anteriores, esta era una sonrisa maliciosa.

Todo sucedió muy deprisa.

En un segundo estaba al lado de Ayd, y al otro estaba contra la pared, encerrada entre sus brazos, que eran como dos barras de metal que me mantenían prisionera con un fuerte agarre en mis hombros.

- ¡¿Qué estas haciendo?! – Le grite- ¡Suéltame!

- Ay pequeña vampiro… tendría que entregarte… pero primero pienso divertirme un poco contigo.

Sus palabras me dejaron helada.

-..¿Co…como me..llamaste?

- Pequeña vampiro

- No se de que estas hablando- dije nerviosa, y luego comencé a reír histéricamente- …estas loco… los vampiros no existen…

- Ambos sabemos que esa es una… GRAN mentira…

- Estas loco- le dije desafiante mientras lo miraba fijamente a la cara- suéltame ahora o voy a comenzar a gritar con todas mis fuerzas…

El comenzó a reírse y eso me puso mucho más nerviosa e histérica… y dijo lo mismo que yo estaba temiendo que dijera…

- Puedes gritar todo lo que quieras, pero nadie te va a escuchar…

- ¡Suéltame! Estas loco… no se de donde sacas esas estupideces de vampiros y esas cosas… suéltame si no quieres que te termine lastimando- le dije con toda la ira del mundo, por lo menos ya había podido calmar a mi parte histérica… solo me quedaba la parte salvaje…

- ¿Tu? ¿Lastimarme? – Pregunto y luego comenzó a reír- ¿Quieres saber como se que eres un vampiro?... porque puedo olerlo en ti… - dijo mientras acercaba su nariz a mi cuello-… hasta te podría decir que no eres del todo un vampiro… hueles… diferente, y eso no es porque tu sed de sangre no despertó aun... es otra cosa…

- Por que soy media sangre ¡Idiota!

¡Mierda! que estupida que soy, me mande al frente sola… yo solo necesito un cartel que diga IDIOTA en mi frente y ya esta.

- Al fin empezamos a entendernos…-dijo mientras me miraba fijamente-… era hora que aceptaras la verdad de lo que eres.

-¿Ahora puedes soltarme?- le dije irritada

-¿A caso eres lenta? ¿Cómo quieres que te diga que no pienso dejarte ir? Primero tengo pensado divertirme un rato, y luego pienso entregarte…

-¿Entregarme?- le pregunte para ganar mas tiempo, mientras mas hablara era mas posible que llegara a cometer algún pequeño descuido y en ese momento es cuando iba a aprovechar para poder escapar, y de paso darle una buena lección para que aprenda que así no se trata a una mujer, ya sea un vampiro o no- ¿Eres un vampiro?

El desgraciado ignoro mi primer pregunta… pero contesto la segunda.

-¿Un vampiro?¿Yo?... no me hagas reír. Yo soy un demonio.

¿Un demonio? Oh mierda… ¿donde demonios me metí?… ¡Mierda! que ironía… me pregunto donde demonios me metí y no con que demonio me metí.

- ¿Y que es lo que quieres conmigo?- le pregunte desafiante

- Ya te lo dije pequeña… pienso divertirme un…-

- Sisi, lo se… piensas divertirte un buen rato conmigo y luego entregarme… lo dijiste como unas veinte veces… ya me quedo claro. Veo que los demonios tienen como cualidad el ser idiotas… o tu les ganas…

Su agarre se tenso mucho más y comenzó a lastimarme… pero no le di el gusto de saber que me estaba haciendo daño. Use todas mis fuerzas para no hacer ni una sola mueca de dolor.

- ¿No te enseñaron que nunca tienes que hacer enojar a un demonio? ¿Que clase de raza es la tuya que no les advierten desde chicos sobre sus enemigos?

- ¿Por qué no me enseñas tu?- lo desafíe- Dime… ¿Por qué no puedo hacer enojar a un ESTUPIDO DEMONIO?

Su agarre se hizo mucho más fuerte, hasta que de golpe se detuvo y el agarre solo se hizo firme…

-Ya entiendo que es lo que estas tratando de hacer…- dijo con una sonrisa- eres mas inteligente de lo que pensé.

- ¿Y que es lo que estoy tratando de hacer?

- Quieres hacerme enojar- dijo con una sonrisa de satisfacción.

- ¡AH NOOOOO, PERO VOS NO SOS MAS IDIOTA PORQUE NO PODES!

- ¡Cállate, perra!- y me pego una cachetada…

Hijo de puta… ¿Cómo se atreve a pegarme? Me las vas a pagar maldito, te lo aseguro.

Y el maldito me beso….Ferozmente, pero me beso.

Oh... te voy a matar…y lo voy a disfrutar…

- Si no quieres que te corte en mil pedazos… entonces aparta tus sucios labios de los de ella y quita tus sucias manos… ¡Aléjate de ella!…-  rugió una voz. Lo dijo con tanta ira que me hizo saltar del susto… y por lo visto al idiota de mi atacante también, porque se puso rígido al instante.

El demonio se fue para atrás, pero siempre manteniéndome prisionera entre sus brazos.

Y ahí es cuando pude ver a quien le pertenecía esa voz. Lo que vi me dejo helada.

Y yo que pensaba que este idiota y Kevin eran los jóvenes más bellos que había visto. La palabra hermoso me quedaba corta para describir a lo que mis ojos estaban viendo…

Era un poco más alto que yo, con un cuerpo espectacular, unos brazos bien marcados… y se notaba que debajo de esa remera había unos tremendos abdominales. Estaba vestido con una remera negra que se le pegaba a su cuerpo, y unos jeans gastados. Tenía puestas unas zapatillas deportivas negras, y una campera de cuero que colgada de uno de sus brazos.

Tenía el pelo negro azabache… corto y desprolijo. Su cara era la perfección… a pesar de tener el ceño fruncido por la ira que tenia… sus facciones se notaban perfectamente.

Era hermoso.

Su apariencia era la típica de chico malo que dice No te me acerques… pero cuando mire su cara… me di cuenta que todo eso era una fachada…

Tenía una nariz recta y fina, unos labios que pedían a gritos que una se perdiera en ellos, y sus ojos… esos ojos…

Yo conocía esos ojos…

Eran los ojos del espejo.